Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Quebracho Noticias

Quebracho Noticias

Ace Combat 8 abre las puertas del portaaviones y deja charlar a los pilotos antes del despegue

Wings of Theve reparte la acción entre el cielo y la vida a bordo del Endurance, con un escuadrón al que se le pueden cambiar las alas y el armamento.

MA
Mónica AguirreCultura y espectáculos · · 3 min de lectura
Ace Combat 8 abre las puertas del portaaviones y deja charlar a los pilotos antes del despegue

A mí me pasó lo que a cualquiera que se haya criado mirando el cielo con algo de curiosidad: cuando vi por primera vez las imágenes de Ace Combat 8 lo que más me llamó la atención no fueron los cazas abriéndose paso entre nubes de misiles, sino ese portaaviones enorme, lleno de gente y de ruido, al que el juego parece empeñarse en devolver una y otra vez entre misión y misión. El Endurance, que así se llama la nave, funciona en Wings of Theve como una suerte de pueblo flotante: tiene comedores, hangares, cubierta y espacios de reunión donde los pilotos se cruzan con mecánicos, civiles y oficiales antes de volver a subirse a un avión. Las escenas a bordo no permiten demasiado más que mirar alrededor y activar interacciones simples, pero sirven para algo que las batallas no cuentan: para ver cómo viven quienes están del otro lado de la guerra, qué se dicen en la sobremesa y qué cara ponen cuando saben que en un rato hay que volver a despegar.

El planteo me resultó atractivo justamente por eso, porque reparte el tiempo entre lo que pasa arriba y lo que pasa abajo. Cuando uno termina una misión y vuelve a la base, el juego no lo manda directo al menú de selección de aviones: lo lleva a caminar por el portaaviones, a cruzarse con otros personajes, a leer diálogos que van armando de a poco el rompecabezas del conflicto. Son pasajes breves, sí, pero cumplen una función muy clara: mostrar las consecuencias humanas de cada combate y, de paso, presentar al puñado de pilotos que van a volar como escuadrón.

El cielo, ordenado por misiones y con presupuesto propio

En el aire, la propuesta mantiene la clásica organización por misiones de la saga. Antes de cada despegue hay que repasar los objetivos y pasar por el taller: se elige la aeronave, las armas y las piezas, y los puntos que se obtienen al cumplir las sorties se canjean por equipo nuevo y por aviones que se suman al hangar. Cada elección modifica parámetros concretos, como la capacidad de carga, el daño que causa el armamento o el comportamiento general de la nave, así que la preparación previa pesa tanto como el pulso a la hora de tirar la palanca de mando.

  • Personalización del escuadrón: se pueden configurar los aviones de los compañeros o dejar que el propio juego les asigne una combinación adecuada.
  • Variedad de encargos: defensa del portaaviones, ataques contra aeródromos, escolta de aeronaves amigas y destrucción de transportes enemigos.
  • Dos esquemas de vuelo: controles estándar y un modo Experto que permite manejar los tres ejes de rotación del avión y amplía las posibilidades de maniobra.
  • Herramientas de combate: evasión de misiles, armas especiales para enfrentar varios blancos a la vez y ametralladora para los engagements cercanos.

Una identidad heredada y una guerra con propaganda

La historia se ubica aproximadamente una década después de Ace Combat 7, aunque puede seguirse sin haber tocado esa entrega. Tras la invasión de Sotoa a la Federación de Usea Central y la caída de su capital, Theve, las fuerzas que quedan operando se replegaron al Endurance. El protagonista es un piloto rescatado del mar que termina heredando la identidad de un supuesto as de combate, y a su alrededor los integrantes del Vuelo Joker aportan experiencias y miradas muy distintas sobre la guerra. La construcción de esa figura heroica y el lugar que ocupa la propaganda atraviesan la trama de punta a punta, como un ruido de fondo que no deja de escucharse ni siquiera en las pausas más tranquilas a bordo del portaaviones.

“A la salida de la presentación, mientras la mayoría comentaba las perillas del modo Experto, escuché a un colega decir algo que me quedó dando vueltas: que Wings of Theve es, sobre todo, un juego acerca de la gente que espera a los pilotos cuando bajan del cielo. Y la verdad es que, después de pasar un rato con esta entrega, la frase me cierra.”Dicho en voz alta, al terminar la muestra
MA
Mónica AguirreCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo