Adiós a las plagas del jardín: las recetas de la huerta que recomienda el INTA para cuidar plantas sin químicos
Con la llegada del calor, pulgones, ácaros, cochinillas y mosca blanca empiezan a hacer de las suyas en los jardines urbanos. El INTA difundió una serie de preparados caseros a base de ortiga, ajo, cebolla, naranja y ruda que cualquier vecino puede preparar en casa, sin necesidad de agroquímicos y con materiales de cocina.

Marta vive en una casa de planta baja en Morón y, desde que se jubiló, convirtió el patio de seis metros en su pequeña huerta. Tiene plantas de tomate, albahaca y un limonero que sobrevive a los veranos más duros. Este año me contó que, después de la última temporada de calor, perdió casi media cosecha por una invasión de pulgones y ácaros que vino aparejada con la falta de agua. Pero en lugar de salir corriendo a comprar un aerosol del agro, una vecina de la cuadra le pasó una lista de recetas con ortiga, ajo y cáscara de naranja que empezó a probar a principios de esta primavera, cuando vio los primeros bichitos blancos en el envés de las hojas. Esa lista, lejos de ser un secreto de aficionados, es la misma que recomienda el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria para quienes buscan defenderse de las plagas sin recurrir a productos químicos.
El problema, según detallan los técnicos del INTA, llega en dos tandas bien marcadas del calendario: cuando sube la temperatura y la humedad se combinan, lo que ocurre con frecuencia en los meses templados, los hongos se adueñan del jardín; ya entrado el verano, con el ambiente más seco, los protagonistas pasan a ser los insectos y los ácaros, que encuentran en los frutos en maduración un menú irresistible. En el AMBA, según los reportes del propio instituto, los ataques de pulgón verde suelen dispararse entre noviembre y febrero, y la mosca blanca reaparece con fuerza sobre todo en los cultivos de tomate y pimiento en los meses de enero y febrero.
Para esos casos, la recomendación oficial es que cualquier persona con un jardín o una huerta doméstica puede arrancar con preparados de elaboración casera, a partir de ingredientes que casi siempre están en la cocina o en la propia quinta. La idea, aclaran, no es reemplazar a los agroquímicos cuando el ataque es severo, sino usar estos macerados como prevención y durante los primeros estadios del problema, que es cuando mejores resultados dan.
Tres condiciones básicas antes de empezar
- Usar siempre recipientes de plástico, vidrio o cerámica: los metálicos pueden liberar elementos que resultan tóxicos para las plantas.
- Preparar los macerados en un lugar ventilado y sin luz solar directa, porque el sol directo arruina la fermentación y reduce el efecto del preparado.
- Colar muy bien el líquido antes de cargarlo en el pulverizador, para no tapar la boquilla del rociador ni dejar restos que obstruyan la salida.
Las recetas que recomienda el INTA
La más conocida es el purín fermentado de ortiga, que se prepara con un kilo de hojas frescas (o entre 100 y 200 gramos si es ortiga seca) en diez litros de agua, dejándolo entre 7 y 12 días a la sombra y revolviendo a diario hasta que desaparezcan las burbujas. Una vez colado, se diluye en partes iguales con agua limpia y se pulveriza sobre las hojas, preferentemente al atardecer. Controla pulgones y hongos y, de regalo, aporta nutrientes al suelo. Eso sí: conviene manipular la ortiga siempre con guantes, porque el contacto directo puede irritar la piel.
El macerado concentrado de ajo con alcohol se arma con una cabeza entera de ajo licuada en medio litro de agua y medio litro de alcohol. Se deja reposar siete días en la heladera, se filtra y, al momento de usarlo, se diluyen 100 mililitros por cada litro de agua, con un chorrito de jabón blanco neutro para que se adhiera mejor a las hojas. Actúa contra ácaros, pulgones, mosca blanca, orugas y hongos, y tiene la ventaja de ser muy rápido de preparar en comparación con la ortiga fermentada.
Hay opciones todavía más simples para quienes no quieran esperar una semana y media. La cáscara de una naranja hervida en medio litro de agua durante diez minutos sirve como repelente de pulgones y cochinillas; dos o tres cebollas medianas dejadas en reposo en agua hirviente durante 24 a 48 horas atacan pulgones y hongos; y una infusión de ruda y salvia en partes iguales, sin fermentación, es una alternativa directa para controlar pulgones en plantas aromáticas y en el limonero de la entrada de la casa. En todos los casos conviene aplicar al atardecer, cuando el sol deja de pegar fuerte y las hojas tardan más en secarse, lo que le da tiempo al preparado para actuar.
Para quienes quieran aprender a prepararlos en serio o tengan dudas con el manejo de su huerta urbana, el INTA cuenta con delegaciones distribuidas en todo el país. En el Área Metropolitana de Buenos Aires funciona la Agencia de Extensión Rural de San Pedro, en Bartolomé Mitre 321, de lunes a viernes de 8 a 14, y también se puede consultar a través de la ProHuerta, con puntos de atención en casi todas las provincias. Allí, además de asesoramiento gratuito, suelen entregar semillas y material didáctico para quienes están dando los primeros pasos en la huerta en casa.
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