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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Berlín espera el show: Estados Unidos va por otro título con Clark y compañía, y Argentina se queda afuera mirando por TV

El Mundial femenino de básquetbol arranca este viernes en la capital alemana con 16 selecciones en cancha, cifra récord. Las norteamericanas llegan como campeonas vigentes y candidatas de siempre. Australia y Bélgica aparecen como las que pueden hacerles sombra. Puerto Rico, única latina en el torneo.

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Osvaldo EspíndolaDeportes · · 3 min de lectura
Berlín espera el show: Estados Unidos va por otro título con Clark y compañía, y Argentina se queda afuera mirando por TV

Arrancó la cuenta regresiva. Este viernes, Berlín se convierte en la capital del básquetbol femenino mundial con la inauguración del torneo más grande de la historia: 16 selecciones en cancha, cuatro grupos, y un sólo trono a la vista. El que está arriba, cómodo desde hace años, es Estados Unidos, que defenderá el título con un plantel de estrellas que hace temblar a cualquiera antes de que la pelota suba.

Las norteamericanas llegan con todo: Caitlin Clark, Paige Bueckers, Breanna Stewart, Angel Reese, Napheesa Collier y Aliyah Boston, entre otras, bajo la conducción de Kara Lawson. Un equipo largo, talentoso, con gol de todos lados y una rotación que asusta. Poco hay para discutir en el papel: son lascampeonas vigentes y quieren seguir siéndolo.

El minuto 0: cómo se arman los grupos

  • Grupo A: Alemania (anfitriona, con Nyara Sabally y Leonie Fiebich), España (Alba Torrens, Helena Pueyo, Megan Gustafson), Malí y Japón.
  • Grupo B: Francia (Marine Johannes y Gabby Williams), Corea del Sur, Hungría y Nigeria.
  • Grupo C: Australia (Ezi Magbegor y Steph Talbot), Bélgica (Emma Meesseman y Julie Allemand), Puerto Rico y Turquía.
  • Grupo D: Estados Unidos (las favoritas, otra vez), China, Italia y República Checa.

Mirá quién está y, sobre todo, quién no. Argentina se quedó afuera tras no superar la fase clasificatoria en Estambul, y duele. Lo digo de corazón: nos hubiera encantado ver a las chicas peleando en Berlín. Pero la realidad es esa. La única latina en cancha será Puerto Rico, metida en el Grupo C, el más bravo del torneo, justo donde están Australia y Bélgica. Una zona durísima para las boricuas, pero ya estar ahí es un premio enorme.

Y ojo con un dato que me gusta remarcar: es la primera vez que el Mundial reúne 16 equipos. Esto le abre la puerta a selecciones de África y Asia con chances concretas de avanzar de ronda. Malí y Nigeria tendrán su primera oportunidad de cruzarse con las potencias europeas y americanas en una cita de estas. No es un detalle menor: el básquetbol femenino sigue creciendo y estos Mundiales son la prueba.

5′ para el cierre: ¿y el clásico de todo clásico?

Estados Unidos viene siendo amo y señor del básquetbol femenino mundial desde hace rato largo. Lleva varios títulos consecutivos y no afloja. Pero así como digo esto, también digo que Australia y Bélgica son los nombres que pueden romper el sueño estadounidense. Las australianas, con Sandy Brondello al mando, son duras de abajo y tienen gol. Las belgas, con la conducción de Mike Thibault y una Meesseman que es unaobra de arte, son un rival de cuidado. No regalarán nada.

¿Puede alguna cortarle la racha a las norteamericanas? Mi pálpito, sin pasarla de lista: el camino es muy difícil. Este Estados Unidos tiene gol de sobra, recambio y hambre. Pero en un Mundial, con la presión que implica defender el título, siempre hay que mirar de reojo a Australia y Bélgica. Alemania, como anfitriona, también querrá hacer ruido en el Grupo A. La historia la cuenta Estados Unidos, pero este Mundial puede traer alguna sorpresa.

Por lo pronto, el cierre que no puede faltar. Dato histórico del clásico moderno: Estados Unidos acumula múltiples títulos consecutivos en Mundiales femeninos y mantiene una hegemonía que ningún otro seleccionado, masculino o femenino, ha sostenido tanto tiempo en el básquetbol de elite. Eso es lo que está en juego en Berlín. Y para la próxima fecha, lo digo sin guardarme nada: si no hay tropiezo en la fase de grupos, cruzo los dedos para ver un Estados Unidos-Australia o un Estados Unidos-Bélgica en unafinal mano a mano. Esa sí sería una final para alquilar galpones.

OE
Osvaldo EspíndolaDeportes

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