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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Chiche Gelblung se fue como vivió: trabajando hasta el último lunes

El periodista murió a los 82 años en un sanatorio de Palermo. Colegas, amigos y figuras del espectáculo lo despidieron en la AMIA antes de su traslado al cementerio de La Tablada.

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Mónica AguirreCultura y espectáculos · · 5 min de lectura
Chiche Gelblung se fue como vivió: trabajando hasta el último lunes

A veces uno se entera de las despedidas más importantes a la salida del trabajo, cuando todavía se está masticando el café de la mañana y suena el teléfono con una noticia que nadie quería recibir. Así me pasó este miércoles, cuando un productor me escribió para contarme que se había muerto Chiche Gelblung, y lo primero que hice fue buscar en la cabeza una imagen concreta para entender lo que estaba pasando: lo vi caminando por la avenida, del lado de la sombra, con ese paso decidido que tantas veces vimos en la pantalla, como si la avenida Corrientes fuera una prolongación de su estudio.

Un final que no sorprende pero que duele

Samuel Chiche Gelblung falleció el miércoles 9 de septiembre de 2026 a las 7.30 de la mañana, en un sanatorio del barrio de Palermo, donde había ingresado el martes por un cuadro respiratorio. Era la cuarta internación que atravesaba en lo que iba del año, un dato que a esta altura suena casi técnico, porque lo que todos recordamos es que aun así él había seguido trabajando: el lunes previo a su muerte había estado al frente de su programa de radio, como si ese micrófono fuera el lugar donde más cómodo se sentía, incluso en medio de los sobresaltos del cuerpo.

Tenía 82 años y más de cinco décadas de oficio repartidas entre la prensa gráfica, la radio y la televisión, tres territorios donde construyó un estilo directo, frontal y sin demasiados adornos que lo volvió una de las figuras más identificadas del periodismo argentino. Quienes lo vieron crecer en los medios suelen repetir que Chiche no inventaba una pose: era el mismo delante de cámara, en una mesa de redacción o en un café de la esquina, y eso es algo que, en estos tiempos de sobreactuación permanente, se vuelve cada vez más raro.

En junio, después de una de sus altas médicas, él mismo había resumido esa filosofía de vida con una frase corta y sin vueltas: Todo bien por suerte, mañana ya empiezo. La dijo como al pasar, casi sin darle importancia, pero esa declaración de intenciones termina explicando medio siglo de militancia periodística y el modo en que eligió despedirse del mundo: con la agenda abierta y la voz todavía en el aire.

  • Falleció el miércoles 9 de septiembre de 2026 a las 7.30 en un sanatorio de Palermo, tras ingresar el martes por un cuadro respiratorio.
  • Era la cuarta internación del año, pero mantuvo su actividad hasta el lunes, cuando condujo su programa de radio.
  • Tenía 82 años y más de cinco décadas de carrera repartidas entre gráfica, radio y televisión.
  • El velatorio se realizó en la AMIA, con la lectura de los salmos a cargo del Gran Rabino Eliahu Hamra, y sus restos fueron trasladados al cementerio de La Tablada.
  • Figuras como Graciela Alfano se acercaron a despedirlo y dejaron frases cargadas de afecto, como aquella que dijo la propia Alfano: Me hubiera gustado tener una última charla.
  • En abril de 2024 había dado una entrevista en profundidad donde habló de su historia personal, de su infancia y de la ayuda que recibió de un psicoanalista para entender y aceptar la muerte, una reflexión que hoy suena como una despedida adelantada.

La despedida en la AMIA y la huella que deja

El velatorio se hizo en una de las salas de la AMIA, en la Ciudad de Buenos Aires, donde colegas, amigos y figuras del espectáculo fueron pasando a lo largo de la jornada para darle el último adiós. Tras la lectura de los salmos a cargo del Gran Rabino Eliahu Hamra, el cortejo partió hacia el cementerio de La Tablada, en una ceremonia que mezcló el respeto religioso con ese tono popular que Chiche siempre cultivó, porque para él la calle y el archivo eran dos caras de la misma moneda.

Entre los presentes estuvo Graciela Alfano, que dejó una de esas frases que condensan el sentir de muchos: Me hubiera gustado tener una última charla. La dijo con la voz un poco quebrada, como si todavía no terminara de caer, y esa sensación la compartí mientras caminaba de regreso por la avenida, mirando de reojo la escultura de siempre, esa que ya es parte del paisaje y que, sin saber por qué, hoy me pareció más presente que otros días.

En abril de 2024, Gelblung había sido protagonista de un ciclo de entrevistas en profundidad en el que habló sin resguardos de su historia personal, de los episodios más duros de su infancia y del modo en que fue procesando su relación con la muerte, un tema que, según contó entonces, lo había llevado a pedir ayuda a un psicoanalista para poder entenderlo y asumirlo. A la distancia, esas palabras suenan casi como una despedida preventiva, leídas con la calma de quien sabe que el tiempo corre pero todavía cree que le queda.

“Tuve que pedir ayuda a un psicoanalista para entender y aceptar la muerte.”Chiche Gelblung, en una entrevista de abril de 2024

Lo que queda de Chiche es bastante más que una colección de frases picantes o de títulos de programas: es la prueba de que se puede hacer periodismo popular sin dejar de ser riguroso, y de que se puede estar en la cresta de la ola durante décadas sin perder el contacto con la gente común, esa que él siempre supo mirar a los ojos. Por eso su muerte no se siente como el cierre de un ciclo cualquiera, sino como la partida de uno de los últimos periodistas que todavía creía que la calle era el mejor lugar para contar lo que pasa.

A la salida del cementerio, mientras se dispersaba la gente y los móviles empezaban a apagar sus luces, un colega de toda la vida me dijo algo que se me quedó dando vueltas, casi como un epígrafe: Pobre Chiche, se fue trabajando, que era lo único que sabía hacer. Y la verdad es que esa frase, tan simple y tan definitiva, me parece la mejor manera de recordarlo, sin demasiados adornos, como a él le hubiera gustado.

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Mónica AguirreCultura y espectáculos

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