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Lunes, 2 de noviembre de 2026
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Chochoyotes: el ombligo de masa que espesa la cocina mexicana desde hace siglos

Bolitas de maíz con una hendidura en el centro, presentes en la cocina hogareña de México, que espesan caldos y guisos.

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Emanuel CabreraÚltimo momento · · 2 min de lectura
Chochoyotes: el ombligo de masa que espesa la cocina mexicana desde hace siglos

Los chochoyotes son bolitas de masa con una hendidura en el centro y forman parte de la cocina hogareña mexicana. Se cocinan en caldos y guisos, donde espesan el líquido y toman el sabor del plato.

La preparación se hace con harina de maíz nixtamalizado, agua, manteca de cerdo y sal. Su origen se remonta a las culturas prehispánicas de Mesoamérica, y el nombre proviene del náhuatl, aunque la etimología exacta todavía se discute entre especialistas.

Un antecedente de los ñoquis

Mucho antes de que los ñoquis italianos cruzaran el Atlántico, en México ya existía una preparación parecida. Según la región, también se los llama jarochos, pibitos, ombligos o textales.

Cómo se preparan y cocinan

  • Masa: harina de maíz nixtamalizado (blanca, amarilla o negra), agua tibia, manteca y sal, en una proporción aproximada de tres cuartos de taza de agua por taza de harina.
  • Formado: porciones de entre 2,5 y 5 centímetros de diámetro, boleadas y con el centro presionado sin atravesar la masa.
  • Cocción: se agregan al caldo cuando está a punto de hervir, se baja el fuego y se cocinan entre diez y quince minutos, hasta que suben a la superficie.

El hueco funciona como un pequeño recipiente que retiene el caldo durante la cocción. Además, al cocerse liberan almidón, lo que espesa el líquido de manera natural.

El plato más clásico es el caldo de frijoles negros, aunque también se incorporan a sopas de pollo, guisos de carne, sopas de verduras y preparaciones con mariscos. Cuando acompañan moles u otras salsas muy espesas, se recomienda cocerlos aparte y sumarlos al final para no deshacer la textura.

Existe además una versión frita o al horno, que se sirve crujiente como entrada, sola o con queso. Hay variantes rellenas y, en años recientes, cocineros de nuevas generaciones los están sumando a la cocina contemporánea.

EC
Emanuel CabreraÚltimo momento

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