Gallardo se calza el buzo de La Tri y va por el desafío más loco de su carrera
El Muñeco firmó con Ecuador, será el séptimo argentino en bancar a la selección y arrancará contra Corea del Sur en septiembre. Mientras tanto, el país se frota las manos y se pregunta si este tipo puede sacarle jugo a una camada que tiene a Caicedo, Hincapié y compañía.

A los 50 años, Marcelo Gallardo se manda a la aventura más insólita de su vida. El técnico que ganó todo en River, el que hizo emocionar a medio país con aquella Libertadores del 18 ante Boca en el Bernabéu, el que se fue y volvió y se fue otra vez, agarró las valijas y dijo que sí: dirigirá a Ecuador. La Federación Ecuatoriana de Fútbol terminó de cerrar el acuerdo y en las próximas horas el Muñeco viaja a Quito con su cuerpo técnico para firmar el contrato y presentarse como nuevo entrenador de La Tri. Así, de un plumazo, el tipo se convierte en el séptimo argentino en sentarse en ese banco, una lista que tiene nombres como Quinteros, Alfaro y Beccacece, que se terminó yendo después de una Eliminatoria más que discreta.
Un contrato a medida y residencia en Buenos Aires
El vínculo que se firma en las próximas horas tiene una duración inicial de dos años, con la posibilidad de estirarse hasta el Mundial 2030 si las cosas van bien. Gallardo no va a radicarse en Quito: mantiene su casa en la Argentina y se trasladará a Ecuador cada vez que la Selección lo necesite, o sea para cada fecha FIFA. Un arreglo lógico, pensando en lo obsesivo que es el Muñeco con su entorno de trabajo y en que no tenía pensado desarmar su vida en Buenos Aires.
Lo que sedujo al técnico, según cuentan quienes participaron de la negociación, fue el plantel. Y la verdad, tiene motivos de sobra. La generación que Ecuador viene formando desde hace rato es un lujo: Moisés Caicedo en el Chelsea, Piero Hincapié en el Bayer Leverkusen, William Pacho en el PSG, Kendry Páez ya instalado en Europa. Nombres de peso internacional, con presente en los mejores clubes del continente. Para un entrenador que siempre pidió jugadores con carácter y dinámica, el material que se va a encontrar en el vestuario es de primer nivel.
Debut en Asia y pruebas de fuego
La primera parada será en Asia. El 24 de septiembre, en la ciudad surcoreana de Suwon, La Tri juega ante Corea del Sur. Después, el 1 de octubre, le toca enfrentar a Japón en tierras niponas. Son dos partidos de fogueo que van a servir para que el Muñeco empiece a meter mano en el equipo, a probar jugadores y a instalar su idea de juego. La Eliminatoria, esa sí, ya arrancó y Ecuador no la viene pasando bien: quedó afuera del último Mundial y ahora pelea por meterse en el de 2030.
Lo que dejó en River y el salto al exterior
Antes de este desafío, Gallardo cerró su segunda etapa en River a principios de 2026, con un paso por el Al-Ittihad de Arabia Saudita que terminó antes de lo esperado. En Núñez, en su primer ciclo entre 2014 y 2022, el tipo acumuló 14 títulos, incluidas dos Copas Libertadores, una Copa Sudamericana y aquella Recopa ante Boca en el Maracaná que todavía duele del otro lado. Un currículum que en el fútbol argentino es de los más pesados de la historia y que ahora busca reinventarse en el contexto de selecciones, donde las lógicas son distintas y los tiempos se manejan de otra manera.
Yo te digo lo que pienso: este Gallardo en Ecuador me genera una curiosidad enorme. Siempre me pregunté cómo se las iba a arreglar un entrenador tan de club, tan de diaria, tan de entrenar a los mismos tipos durante un año, con los cortos plazos que tiene una selección. Pero el material humano que le pusieron enfrente es serio. Si el Muñeco le mete la misma intensidad que le metía al River de sus mejores épocas, La Tri puede dar el salto de calidad que viene prometiendo hace rato y que nunca termina de consolidar. La pelota, ahora sí, rueda para él.
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