Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Quebracho Noticias

Quebracho Noticias

Portada — Turismo —

Hamburguesas con nombre propio: el desembarco de El Gordis en Palermo

Federico Perales, el creador de contenido detrás de El Gordis, abrió su propio local de hamburguesas en El Salvador y Fitz Roy. Carne, pollo, smash y pantallas para pagar: cómo es la propuesta, cuánto sale y qué la diferencia del resto.

RE
Rocío EncinaUniversidad y ciencia · · 2 min de lectura
Hamburguesas con nombre propio: el desembarco de El Gordis en Palermo

Tres años comiendo y reseñando hamburguesas por trabajo le dieron a Federico Perales, más conocido como El Gordis, algo que muchos foodies sueñan: la experiencia propia para diseñar su propia carta. El local acaba de abrir en Palermo, en la esquina de El Salvador y Fitz Roy, y ya se metió en la conversación porteña por un número que Perales repite con una mezcla de asombro y orgullo: 3.000 hamburguesas vendidas en un solo día.

Una carta corta, con precios definidos

  • Clásica, Tasti y Cuarto: $16.000 simple y $22.500 doble.
  • Bacon: $21.500 simple y $28.000 doble.
  • Chicken (pollo): único tamaño, $16.000.
  • Salsa Gordis extra: $1.000.

La lógica es simple: cuatro opciones de carne en pan brioche con medallones estilo smash, más una de pollo. Las cuatro de carne vienen en simple y doble, así que el abanico real es de cinco productos. La diferencia entre las primeras tres está en los acompañamientos y las salsas, no en la carne. La Clásica suma cheddar, pepinos encurtidos, cebolla y la salsa de la casa. La Tasti le agrega tomate y lechuga con una variante propia de esa salsa. La Cuarto cierra con cheddar, cebolla, ketchup y la salsa Gordis.

Qué lleva la Bacon y qué tiene la de pollo

La Bacon es la que más se despega del resto: cebolla crocante, bacon glaseado, cheddar y una salsa pensada para esa receta. La de pollo, en tanto, se aleja del formato smash: medallón crocante, pan con sésamo, cheddar, bacon glaseado, lechuga, ranch y mostaza con miel. Las papas, según contó Perales, se sazonan con hierbas y especias.

Sobre la carne, el creador de contenido fue puntual: la mezcla es 50 por ciento vacío, 40 por ciento tapa de asado y 10 por ciento grasa. Las recetas se terminaron de definir junto con un chef ejecutivo, tras un año y tres meses de desarrollo del local. El proyecto se montó con un socio, un empresario gastronómico, y la operación de delivery funciona en una cocina separada, fuera del salón.

Para pedir hay dos caminos. En la caja, como en cualquier local, con la fila de rigor. O en las pantallas, que permiten elegir el pedido y pagar con tarjeta o medios electrónicos. El salón está dispuesto para comer en el lugar, aunque también se puede retirar para llevar. Lo que no hay, por ahora, es reparto desde el local de Palermo.

¿Y eso para qué sirve?

La movida de El Gordis sirve para entender algo que ya es tendencia: los creadores de contenido gastronómico están dando el salto del video al mostrador. Perales no se quedó en la reseña: invirtió, se asoció y armó un producto con receta propia. Para el comensal, significa poder probar, en un local físico, lo que durante tres años solo se podía mirar en una pantalla. Y para la cuadra, suma un competidor más en una zona donde la hamburguesa ya es moneda corriente.

RE
Rocío EncinaUniversidad y ciencia

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo