La canasta básica de los adultos mayores trepó a 2,09 millones de pesos y quedó 4,1 veces por encima de la jubilación mínima
Un relevamiento de la Defensoría de Tercera Edad y la Sociedad Iberoamericana de Geriatría y Gerontología midió cuánto necesita mensualmente una persona mayor para cubrir medicamentos, salud, alimentos y vivienda. El haber mínimo con bono apenas alcanza para uno de cada cuatro pesos que demanda esa estructura de gastos.

En la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense no hacía falta esperar al termómetro oficial para percibir que octubre volvió a llegar con facturas más elevadas en farmacias y almacenes del barrio, y la última edición de la Canasta de los Jubilados terminó de confirmarlo: la Defensoría de la Tercera Edad y la Sociedad Iberoamericana de Geriatría y Gerontología situaron el presupuesto mensual estimado para un adulto mayor en 2.090.646 pesos, una cifra que cuadruplica con holgura los 505.748 pesos que percibirá en el mismo mes quien cobre la jubilación mínima con el bono extraordinario.
Tres rubros absorben dos tercios del gasto
El desagregado que difundió la Defensoría de la Tercera Edad muestra que los medicamentos y la atención de la salud concentran 518.708 pesos mensuales, un monto que, considerado de manera aislada, ya excede los 505.748 pesos de la jubilación mínima con refuerzo. A ese capítulo se suman 457.742 pesos destinados a alimentos y 364.969 pesos asignados a vivienda, que reúne tanto a quienes mantienen una propiedad propia como a los inquilinos y a los residentes en pensiones. Entre los tres ítems reúnen 1.341.419 pesos, en torno al 64% del total calculado.
De acuerdo con la metodología detallada por las entidades que elaboran el informe, la estructura replica las pautas de la canasta familiar del INDEC y repondera los consumos según el perfil de los hogares con adultos mayores, lo que explica el peso relativo del gasto en salud, sensiblemente más alto que en el promedio de la población. La cobertura geográfica del relevamiento alcanza a la Ciudad de Buenos Aires, el conurbano bonaerense, Córdoba, Rosario y Mendoza, y en el capítulo salud incorpora distintos medicamentos junto con los descuentos vigentes en farmacias de acuerdo con la obra social de cada beneficiario.
Las jubilaciones y las pensiones, lejos del costo
El contraste entre la canasta y los ingresos disponibles deja al descubierto la magnitud del desfasaje. La jubilación mínima, una vez contabilizado el refuerzo, llega a 505.748 pesos y cubre menos de una cuarta parte de los 2.090.646 pesos que demanda la estructura de gastos. Las Pensiones No Contributivas por Invalidez y Vejez se ubicaron en 375.023 pesos, mientras que la Pensión Universal para el Adulto Mayor alcanza los 418.598 pesos con bono, montos que también quedan por debajo del costo estimado para medicamentos y salud considerados en forma individual.
- Medicamentos y atención de la salud: 518.708 pesos mensuales.
- Alimentos: 457.742 pesos mensuales.
- Vivienda: 364.969 pesos mensuales, incluye propietarios, inquilinos y residentes en pensiones.
La variación interanual y la decisión del productor
El presupuesto necesario para un adulto mayor acumula una suba interanual del 38%, ya que en octubre de 2025 la misma canasta se ubicaba en 1.514.074 pesos, y frente al registro de marzo de este año el incremento llega al 14,58%. En la práctica, los jubilados que perciben el haber mínimo sólo cuentan con recursos para costear alrededor del 24% de los rubros relevados por la Defensoría de la Tercera Edad, lo que obliga a las familias a redefinir cada semana cómo se cubren los consumos, qué gastos se postergan y qué prioridades se reacomodan dentro del hogar.
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