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Viernes, 16 de octubre de 2026
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La costurera de Moria: Florencia Tellado y el arte de vestir a La One sin haberla visto

La diseñadora de sombreros que pasó de la publicidad a la ficción más ambiciosa del año: siete meses de trabajo, ferias americanas y un solo encuentro cara a cara con Moria Casán. Desde su nuevo taller en Palermo, cuenta cómo se construye el guardarropa de un ícono.

TL
Teresa LeivaSociedad y salud · · 4 min de lectura
La costurera de Moria: Florencia Tellado y el arte de vestir a La One sin haberla visto

A Florencia Tellado la un audio en medio de un cumpleaños de chicos. Lo que parecía una propuesta más de esas que llegan a cualquier freelance de la publicidad se transformó, sin que ella lo supiera todavía, en el encargo más importante de su carrera: diseñar el vestuario de la serie biográfica de Moria Casán, protagonizada por Griselda Siciliani. Lo cuenta desde el taller que acaba de abrir en la calle Matienzo, en Palermo, un loft de 145 metros cuadrados con luz natural que, admite, todavía huele a obra gruesa.

Tellado tiene 43 años y lleva 22 trabajando en vestuario publicitario, una rama de la producción audiovisual que suele pasar desapercibida para el público pero que sostiene desde un spot de yogurt hasta una tapa de revista. La serie de Casán fue su primera experiencia en ficción de largo formato, y se extendió durante siete meses: arrancó en julio de 2025 y terminó en febrero de 2026, con un equipo que armó un universo de vestuario capaz de representar todas las etapas de la vida de Moria sin seguir un orden cronológico. Esa decisión de la producción fue, a la vez, una dificultad y una oportunidad.

Cómo se viste a un ícono que todos conocen

Para los trajes principales, los que aparecen más tiempo en cámara o los que atraviesan escenas clave, Tellado eligió hacerlos a medida con cada actriz. El resto del guardarropa se completó con piezas alquiladas, compradas o reformuladas, y una porción considerable salió de ferias americanas que ella misma recorrió durante los meses de producción. El ojo entrenado de una milliner como ella se nota en el criterio de selección: no todo lo brillante sirve cuando el personaje tiene un estilo tan marcado.

“Tiene un estilo muy definido. En los colores, los estampados, sabés cuáles son Moria y cuáles no.”Florencia Tellado

El contacto con la verdadera Moria fue, cuanto menos, esquivo. La reunión presencial se redujo a un único encuentro, después del cual buena parte de la comunicación se sostuvo por audios de WhatsApp. "Lo único que tenía en la cabeza era a Moria", recuerda Tellado sobre los meses previos al arranque del rodaje. "Pensaba cómo representarla siendo fiel a su estilo tan único." En un país donde la referencia inmediata de Moria Casán es casi un patrimonio cultural compartido, la presión de no defraudar a la audiencia formaba parte del paquete.

Una sombrerera con formación internacional

Tellado se formó como diseñadora de sombreros con tres maestros que, vistos en conjunto, dibujan un mapa del oficio a nivel mundial. El primero fue Hilda Juárez, sombrerera histórica del Teatro Colón, donde aprendió los oficios de la escena lírica. El segundo fue Laura Noetinger, la diseñadora elegida por la reina Máxima de Holanda para varias de sus apariciones públicas. Y el tercero, el que más la marcó, fue Noel Stewart en Londres, un referente cuyas piezas pasaron por casas como Givenchy, Valentino, Mulberry y Roland Mouret. De esa etapa inglesa rescata una disciplina que describe casi como monástica: el silencio en el taller y la precisión milimétrica, porque un error mínimo arruina una pieza terminada.

Ese currícular invisible fue el que la puso, de un día para el otro, en la mira de proyectos inesperados. Diseñó el sombrero que Paco Amoroso usó en su presentación para el Tiny Desk de la NPR, un trabajo que le dio visibilidad fuera del circuito publicitario. Y, según cuenta ella misma, la producción de Marilyn Manson la contactó por Instagram para encargarle piezas, una de esas historias que en la industria se cuentan como anécdota pero que dan la medida del alcance que pueden tener los oficios artesanales cuando se sostienen en el tiempo.

Ahora, con la serie ya en pantalla y el taller propio funcionando, Tellado se permite mirar hacia adelante. Dice que su próximo desafío personal es vestir a Lady Gaga, y lo dice con la misma naturalidad con la que habla de un encargo local: como si la distancia entre Palermo y el estrellato global fuera, en realidad, una cuestión de agenda y no de talento. Para quienes quieran acercarse a su trabajo, su taller de la calle Matienzo recibe visitas con cita previa de lunes a viernes, de 10 a 18, y los sábados de 11 a 14. Las consultas para encargos de sombrería y vestuario se pueden hacer a través de su cuenta de Instagram, donde publica tanto las piezas terminadas como el proceso detrás de cada una.

TL
Teresa LeivaSociedad y salud

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