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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Los Javis abren la puerta de su archivo secreto: las películas y los libros que dieron forma a La bola negra

Javier Ambrossi y Javier Calvo compartieron cómo usaron Apocalypse Now, Ven y mira y el cine de Sofia Coppola como brújula creativa de su nueva película, que llegó a los cines el 25 de septiembre con Penélope Cruz en el elenco.

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Mónica AguirreCultura y espectáculos · · 5 min de lectura
Los Javis abren la puerta de su archivo secreto: las películas y los libros que dieron forma a La bola negra

Lo confieso: cuando vi a tres chicas discutiendo en la fila del cine si La bola negra tenía o no algo de Apocalypse Now, pensé que la conversación iba a terminar en cualquier esquina y, sin embargo, se mantuvo hasta la puerta de la sala, así que decidí entrar con ellas y quedarme a ver qué habían encontrado los Javis en esa película que, a juzgar por el revuelo, parece haber sido pensada con un mapa bastante extenso de referencias culturales, y la verdad es que la propuesta me terminó atrapando de una manera que no esperaba cuando me acerqué aquel jueves a la función con la expectativa, lo reconozco, de pasar simplemente un rato entretenido y salir comentando qué tal estaba Penélope Cruz, porque uno va a ver una película de los Javis con esa idea fija y, en general, suele quedarse con bastante más que una respuesta rápida sobre el elenco.

Lo concreto es que La bola negra, escrita y dirigida por Javier Ambrossi y Javier Calvo, aterrizó en las salas argentinas el 25 de septiembre y vino acompañada, durante la promoción, de una explicación bastante detallada de cómo se construyó el universo visual y emocional del filme, ya que los propios directores contaron que trabajaron con un documento interno donde volcaron títulos cinematográficos y lecturas obligatorias para que cada área del equipo pudiera entender desde el mismo lugar lo que se estaba buscando, una herramienta que, según sus propias palabras, permitía mostrar con imágenes concretas eso que a veces cuesta explicar con palabras cuando uno está charlando sobre una escena, una elección de vestuario o hasta un pasaje de un libro que se quiere llevar a la pantalla.

Un catálogo de películas que se usaron como brújula

  • Apocalypse Now, de Francis Ford Coppola, citada en relación a una escena con Penélope Cruz.
  • Ven y mira, de Elem Klimov, mencionada por Ambrossi como referencia directa del equipo.
  • Cold War, de Pawel Pawlikowski, estrenada en 2018, incluida en el archivo de títulos recomendados.
  • La conversación, también de Francis Ford Coppola, sumó otra referencia para hablar de tono.
  • La mirada de Ulises, de Theo Angelopoulos, cerró el listado conocido de obras que circularon entre los realizadores.

Ahora bien, lo que a mí me parece más interesante de todo esto no es la cantidad de películas que los Javis pusieron sobre la mesa, porque eso, en cierto modo, es esperable en cualquier producción ambiciosa que se precie de tal, sino la manera en que eligieron comunicarlo, ya que según contó Ambrossi ese documento les permitía señalar ejemplos muy puntuales al equipo y evitar las eternas discusiones abstractas sobre estilo, algo que a cualquiera que haya trabajado en un rodaje, o que simplemente haya leído una nota de producción, le suena de manera inmediata y explica por qué insistieron tanto en que esa lista se conociera después del estreno, porque lo que estaban mostrando era nada menos que el manual con el que dialogaron durante meses con actrices, vestuaristas, directores de fotografía y, claro está, con las propias cabezas del proyecto, o sea, ellos mismos cruzándose sus propios materiales.

Y si hay un momento donde todo ese archivo se vuelve palpable, al menos en lo que los directores dejaron trascender, ése es el cruce con Apocalypse Now que Calvo describió con una sonrisa que se notaba aún a través de la nota escrita, cuando recordó la secuencia de las bailarinas que actúan frente a los soldados y terminan escapando en helicóptero porque la situación se desborda, y resumió el vínculo con su película con una frase tan cortita como elocuente, porque según sus propias palabras aquello era, ni más ni menos, que lo mismo pero con Penélope Cruz en un tanque, una imagen que, a esta altura, ya debe estar dando vueltas por la cabeza de medio mundo y que a mí, personalmente, me dejó con ganas de revisar esa escena concreta de la película de Coppola con ojos nuevos, sentado en el living y con el control remoto a mano, como se hacía antes de que existiera esto de revisar todo en el teléfono.

“Trabajamos con un documento que le enviamos a todo nuestro equipo de pelis que hay que ver y lecturas que hay que hacer.”Javier Ambrossi

Sofia Coppola como horizonte emocional

Pero el archivo de los Javis no se quedó solamente en el cine bélico ni en los autores europeos, porque también hubo lugar para un nombre que a mí, particularmente, me mueve mucho y que Ambrossi mencionó al hablar de algo que, si lo pienso, define bastante bien el corazón de La bola negra: la relación siempre entre dos personajes que están perdidos en mundos que no les corresponden, una dinámica que los Javis atribuyeron como influencia del cine de Sofia Coppola y que, a la hora de mirar la película terminada, se nota en varios pasajes donde los protagonistas parecen desfasados del lugar que les tocó, una sensación que el realizador señaló como propio de las películas de la directora estadounidense y que sirvió, según explicó, para alinear al equipo detrás de una misma idea de fondo antes de empezar a rodar, que es, en definitiva, lo que cualquier director sueña con tener cuando el set se vuelve un caos de opiniones cruzadas y va quedando cada vez menos tiempo para conversar.

Al salir del cine, en la escalera, una de las chicas de la fila me dijo que lo que más le había gustado era justamente eso, la sensación de estar mirando dos personajes que buscaban algo en un mundo que no estaba hecho para ellos, y se quedó contenta con la imagen del tanque con Penélope Cruz, esa comparación que, bien pensado, condensa bastante bien la idea de unos directores que se toman muy en serio eso de construir un punto de vista compartido antes de poner la cámara, y que por eso mismo comparten sus referencias con el público como quien muestra las tripas de un oficio.

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Mónica AguirreCultura y espectáculos

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