Neuquén bajo alerta: los suelos saturados y el regreso de las tormentas obligan a las familias a prepararse antes de la próxima crecida
Tras años de sequía, las lluvias recientes colmaron la capacidad de absorción de la tierra y los arroyos empezaron a recuperar cauces que parecían olvidados. La Secretaría de Emergencia provincial difundió una guía práctica para quienes viven cerca de ríos, cañadones o sectores bajos.

A Graciela ya no le asustan los truenos, pero esta temporada algo cambió. Vive en las márgenes del arroyo Villa María, en las afueras de la capital neuquina, y durante años vio el cauce seco como una calle de tierra olvidada por el agua. Sin embargo, en las últimas semanas el arroyo volvió a correr con fuerza después de las primeras lluvias intensas del año y ella entendió que debía empezar a tomar recaudos que nunca había necesitado. Como Graciela, miles de familias de Neuquén amanecieron en un paisaje distinto: con el suelo tan empapado que ya no puede absorber una gota más y con cursos de agua que, de un día para otro, recuperan el vigor de tiempos húmedos.
El fenómeno de El Niño dejó a la provincia con niveles de saturación del suelo que preocupan a las autoridades. Según los reportes de la Secretaría de Emergencia y Gestión de Riesgo, las precipitaciones acumuladas en las últimas semanas superaron con holgura los registros históricos para esta época del año y provocaron que el agua escurra con rapidez hacia arroyos y cañadones que permanecieron secos durante décadas, transformando sectores que parecían seguros en zonas críticas.
Tormentas que se forman en minutos
Luciana Ortiz Luna, secretaria de Emergencia y Gestión de Riesgo de la provincia, explicó a este portal que la situación se vuelve aún más compleja por el comportamiento de las tormentas convectivas, un tipo de fenómeno que puede gestarse en pocos minutos y descargar grandes cantidades de agua en un área muy reducida. Un barrio puede atravesar la jornada sin inconvenientes y, de repente, sufrir anegamientos o crecidas repentinas. La funcionaria advirtió, además, que el agua no siempre cae donde genera el daño: una precipitación intensa en una cuenca alejada puede convertir un arroyo aparentemente tranquilo en una corriente de gran fuerza y velocidad.
“La gente tiene que entender que lo que durante cuarenta años fue un cauce seco puede volver a tener caudal en una hora. No es una advertencia catastrofista, es lo que nos está mostrando la realidad del territorio.”Luciana Ortiz Luna, secretaria de Emergencia y Gestión de Riesgo de Neuquén
Qué hacer antes de que llegue el agua
- Conocer de antemano las vías de evacuación del barrio o la localidad, y memorizar al menos dos rutas alternativas por si una queda cortada durante la emergencia.
- Identificar dentro del grupo familiar y del entorno cercano a quienes puedan necesitar ayuda para trasladarse: pacientes con enfermedades crónicas, adultos mayores, personas con discapacidad o vecinos con movilidad reducida.
- Armar un kit de emergencia con documentación personal, alimentos no perecederos, agua potable en reserva, linterna, radio a pila, cargador de celular y todo lo necesario para cortar el suministro eléctrico y de gas si la autoridad lo indica.
- Reservar agua en cantidad suficiente: las emergencias suelen afectar los sistemas de abastecimiento y la disponibilidad puede limitarse a unas pocas horas.
- En zonas rurales o de accesos vulnerables, averiguar los puntos de encuentro y los centros de evacuación definidos por cada municipio, y prever la posibilidad de quedar aislado por varios días.
- Evitar instalar cercos, acopiar tierra o levantar construcciones sobre antiguos cauces fluviales que puedan volver a activarse.
Desde la Secretaría también se trabaja en un mapeo de antiguos cauces que permanecieron inactivos durante el período seco y que hoy pueden volver a recibir caudales significativos. El objetivo, según detallaron las autoridades, es detectar valles y atravesamientos que perdieron memoria de inundación pero que conservan el relieve propio de un río, y alertar a los municipios para que incorporen esa información a los planes locales de contingencia.
A dónde llamar y adónde ir
Ante cualquier emergencia vinculada a tormentas, anegamientos o crecidas, las familias neuquinas pueden comunicarse con la línea provincial 103, que funciona las veinticuatro horas del día durante todo el año, o acercarse a los centros de evacuación habilitados en cada municipio, cuya ubicación se publica en los canales oficiales de cada comuna y de la Secretaría de Emergencia y Gestión de Riesgo. Las autoridades recordaron que, en caso de evacuación ordenada, lo más importante es cortar el gas, la electricidad y el suministro de agua antes de salir, llevar la documentación personal y dirigirse sin demora al punto de encuentro previamente identificado. Prepararse hoy puede ser la diferencia entre un susto y una tragedia, y en Neuquén, como en casa de Graciela, el tiempo de la prevención se agotó.
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