Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Quebracho Noticias

Quebracho Noticias

Siete de cada diez hogares en barrios populares porteños recurren al endeudamiento para sostener gastos básicos

Un relevamiento de la UBA y el Movimiento Evita advirtió sobre la combinación de tarjetas y préstamos personales para cubrir alimentos, salud y servicios, y registró que el 71,3% de los usuarios de tarjeta pidió dinero prestado para cancelar los saldos.

LB
Lisandro BarriosEconomía y campo · · 3 min de lectura
Siete de cada diez hogares en barrios populares porteños recurren al endeudamiento para sostener gastos básicos

El Observatorio de Economía Popular, Social y Solidaria de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, junto con el Movimiento Evita, dio a conocer un estudio que vuelve a poner el foco sobre la fragilidad financiera que atraviesan las familias residentes en barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires. Según el trabajo, siete de cada diez hogares consultados mantiene compromisos vigentes con tarjetas de crédito, préstamos personales o una combinación de ambos, lo que confirma la consolidación del endeudamiento como mecanismo habitual para sostener el presupuesto doméstico.

La tarjeta como herramienta central y el peso del saldo pendiente

El informe describe que el 72 por ciento de los hogares relevados se financia mediante tarjetas, préstamos personales o la superposición de ambos instrumentos. Dentro de ese universo, la tarjeta aparece como la herramienta más extendida: una parte significativa de las familias la utiliza no solo para acceder a bienes de consumo, sino también como puente para cancelar obligaciones que vencieron con anterioridad. En esa línea, el 71,3 por ciento de quienes operan con tarjeta reconoció haber pedido dinero prestado para hacer frente al saldo pendiente, una dinámica que el relevamiento describe como parte de la economía cotidiana de los hogares consultados.

Las dificultades para cumplir con los vencimientos se reflejan con nitidez en los dos principales formatos de deuda analizados. Entre las personas que acumulaban compromisos con tarjeta, el 56 por ciento manifestó no estar al día con los pagos. En el segmento que había tomado préstamos personales, la proporción de familias con atrasos alcanzó el 66 por ciento, un indicador que los autores del trabajo asocian a la insuficiencia de los ingresos para absorber cuotas que, en muchos casos, habían sido contraídas para cubrir necesidades básicas.

  • Alimentos y medicamentos: figura entre los principales destinos del dinero obtenido por endeudamiento.
  • Gastos de salud: el 54 por ciento de los hogares destinó los fondos a este rubro.
  • Impuestos y servicios: el 44 por ciento de las familias se endeudó para cancelar estos compromisos.
  • Cobertura de deudas previas: una proporción relevante pidió dinero para pagar saldos de tarjeta o cuotas atrasadas.

Combinación de instrumentos y contexto laboral

El estudio también describe cómo se articulan las distintas modalidades de crédito dentro de cada hogar. La mitad de las familias endeudadas mantiene simultáneamente compromisos con tarjetas y préstamos personales, mientras que un 14 por ciento acumula deudas únicamente a través de la tarjeta y un 34 por ciento concentra sus obligaciones en préstamos personales. Esa superposición, según el relevamiento, refuerza la dependencia de los hogares respecto del sistema financiero no bancario y de las líneas de financiamiento que ofrecen los comercios.

El diagnóstico incorpora, además, una fotografía del mercado laboral que atraviesan estas familias. En el 66 por ciento de los hogares relevados hay personas con empleos informales, una condición que el informe vincula con la volatilidad de los ingresos y con la necesidad de recurrir al crédito para suavizar los picos de gasto que no pueden absorberse con remuneraciones inestables.

Los porcentajes, aclaran los autores, corresponden exclusivamente a las familias consultadas en barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires y no se proyectan al conjunto de la población metropolitana, aunque los organizadores del trabajo sostienen que el cuadro descrito tiende a replicarse en otros distritos del conurbano bonaerense con condiciones socioeconómicas comparables.

LB
Lisandro BarriosEconomía y campo

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo