SpaceX pondrá en órbita centros de cómputo con chips de Nvidia a partir de 2027
La empresa aeroespacial adelantó el lanzamiento de sus satélites Starmind AI1, equipados con procesadores Vera de Nvidia, al año 2027, antes de la fecha original de 2028. El sistema apunta a instalar capacidad de procesamiento de inteligencia artificial directamente en el espacio, con una meta de superar los 10 gigavatios de cómputo en 2027. En el segundo trimestre de 2026, la compañía facturó 7.814 millones de dólares, un 92% más que en el mismo período del año anterior.

El satélite que SpaceX prevé colocar en órbita en 2027 no lleva solo telecomunicaciones: llevará capacidad de cómputo. Los modelos Starmind AI1 integrarán procesadores Vera de Nvidia, diseñados en conjunto entre ambas empresas para operar en las condiciones del espacio. La función de esos chips es ejecutar tareas de inteligencia artificial agéntica, es decir, sistemas que coordinan acciones, procesan datos y ejecutan código de forma autónoma, sin depender de instrucciones paso a paso desde tierra.
La diferencia con un satélite convencional es de fondo: en lugar de transmitir datos crudos para que se procesen en tierra, parte del análisis ocurrirá directamente en órbita. Elon Musk describió el diseño como "significativamente más sencillo, barato, denso y ligero que un rack tradicional", en referencia a los estantes de servidores que se usan en los centros de datos terrestres.
El plan de expansión es acelerado. La empresa fijó como meta cerrar 2026 con más de 2 gigavatios de capacidad de cómputo instalada y alcanzar cerca de 10 gigavatios en 2027, combinando infraestructura terrestre y orbital. Para financiarlo, en el segundo trimestre de 2026 destinó 15.828 millones de dólares a inversión en inteligencia artificial, más del doble que en el trimestre anterior. El gasto de capital total en ese período llegó a 18.000 millones de dólares, y en los primeros seis meses del año acumuló 28.400 millones.
Los números operativos acompañan esa apuesta. Los ingresos del segundo trimestre sumaron 7.814 millones de dólares, con un crecimiento interanual del 92%. La pérdida neta fue de 541 millones, la mitad de la registrada en el mismo trimestre de 2025. El segmento de conectividad facturó 4.200 millones de dólares (contra 3.200 millones un año antes) y superó los 12 millones de clientes. La división de inteligencia artificial llegó a 2.560 millones de dólares en ingresos, frente a 818 millones de doce meses atrás. El negocio de lanzamientos superó los 962 millones de dólares, muy por encima de los 619 millones del período previo.
En cuanto al negocio de centros de datos, la empresa ya tiene contratos que le aportarán más de 2.000 millones de dólares en ingresos mensuales, con clientes como Google, Anthropic y Reflection AI.
La arquitectura orbital plantea interrogantes que la industria todavía no terminó de responder: ¿qué tan confiable resulta el procesamiento distribuido en satélites cuando las condiciones del espacio afectan el hardware, y qué ventaja real ofrece frente a la expansión de centros de datos terrestres?
¿Creés que procesar inteligencia artificial desde satélites tiene sentido práctico o es una apuesta más de marketing tecnológico?
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