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Tres caminos para una tortilla de papas más ligera sin resignar sabor

Un clásico de la cocina argentina puede cocinarse con menos aceite gracias a la precocción en horno, vapor o microondas. Las claves para que la textura siga siendo la de siempre.

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Teresa LeivaSociedad y salud · 26 DE AGO DE 2026 · 4 min de lectura
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A Marta le gustaba la tortilla de papas como a cualquiera, pero hace unos meses decidió prestar más atención a lo que llevaba en el plato. No quería dejar de comerla, esa era la parte no negociable. Empezó a probar variantes en su cocina de siempre, en un departamento del barrio de Belgrano, hasta dar con una manera de prepararla que le permite repetir plato sin la misma culpa de antes. Su hallazgo no fue inventar nada nuevo, sino entender que el paso clave no es la sartén final, sino cómo se cocinan las papas antes de mezclarlas con el huevo.

La tortilla de papas ocupa un lugar propio en la mesa argentina: aparece en el almuerzo rápido, como entrada en una picada o como plato principal en la cena. La versión tradicional lleva las papas fritas en aceite abundante, lo que le da la textura dorada y el sabor característicos pero también eleva de manera considerable su aporte calórico. Una forma de aligerar el plato sin resignar demasiado es reemplazar esa fritura profunda por una cocción previa con menos grasa, y reservar el aceite para un salteado breve al final.

Los tres métodos que cambian el primer paso

Los tres métodos que cambian el primer paso

Los ingredientes se mantienen: papas, huevos, sal y, si se quiere, cebolla. La diferencia está en cómo se llega al punto justo de cocción antes de la mezcla con el huevo. Cada método tiene sus tiempos y sus cuidados, y ninguno exige utensilios raros para una cocina de casa.

  • Horno: las papas se cortan en trozos pequeños, se rocían con un hilo de aceite y se llevan a temperatura media-alta hasta que estén cocidas y apenas doradas. Es el método más sencillo, aunque puede dejar la papa algo más seca que la fritura clásica.
  • Microondas: la opción más rápida, sobre todo si el aparato tiene función para papas o vegetales. Cocinar el tiempo justo es clave, porque pasarse de punto reseca la textura.
  • Vapor: la cocción al vapor, en vaporera o con un accesorio de acero sobre una olla con agua hirviendo, es la que mejor conserva la humedad de la papa. Al final se puede sumar una o dos cucharadas de aceite para devolver cremosidad.

El salteado que recupera el sabor

El salteado que recupera el sabor

Cualquiera de los tres caminos elegidos termina en el mismo lugar: antes de mezclarlas con los huevos, las papas pasan por un salteado breve en aceite de oliva hasta quedar apenas doradas. Ese paso, que dura apenas unos minutos, es el que devuelve parte del sabor que aporta la fritura profunda sin necesidad de sumergir las papas en abundante aceite. Es, en definitiva, el truco para que la tortilla no parezca un plato distinto, sino una versión más ligera del mismo plato.

Después, el procedimiento es el de siempre: se mezclan las papas con la cebolla salteada si se optó por agregarla, se incorporan los huevos de a uno, se sala y pimienta, y se vuelca todo en una sartén antiadherente bien caliente. Con una espátula se van despegando los bordes, a los cinco minutos se controla que la base esté firme, se da vuelta con ayuda de un plato y se termina la cocción del otro lado hasta alcanzar el punto deseado, más jugosa o más firme según el gusto de cada comensal. La sartén antiadherente, vale la pena recordarlo, no es un detalle menor: es la que permite que la mezcla no se pegue en ninguna de las dos etapas de cocción.

Para quienes quieran experimentar, una manera razonable es probar de a un método por vez y comparar resultados con la misma receta base. No hace falta cambiar proporciones ni incorporar ingredientes nuevos: la diferencia está en el primer paso, en cómo se cocina la papa antes de que llegue al huevo. Y si la fritura clásica sigue siendo la preferida, también está bien: comer rico, en la cocina argentina, suele ser una decisión más del corazón que de la balanza. Para resolver dudas sobre técnicas de cocción o proporciones, basta con consultar en una escuela de cocina o en una dietética de barrio, donde suelen atender de lunes a sábado en horario comercial.

TL
Teresa LeivaSociedad y salud

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