Un corte, un puñetazo y a octavos: Bublik se sacó la mochila de Shanghai a la mala
El kazajo perdió el primer set, rompió la raqueta, se lastimó la mano derecha contra una heladera y terminó ganando en casi dos horas y media. Ahora lo espera Zverev.

A mí no me vengan con cuentos: esto fue una de esas victorias que se ganan en la zona más oscura del partido. Alexander Bublik estaba 6-7 abajo, con dos pelotas de set que no supo aprovechar, y en vez de comerse la bronca en silencio, la sacó a los golpes. Primero le dio con todo a la raqueta, hasta hacerla pedazos. Después, ya sentado, le pegó un puñetazo a una heladera que le abrió la mano derecha. Se cortó. Le tuvieron que vendar y atender en el banco. Y con la mano hecha un mapa, se levantó, ganó el segundo set 6-3 y resolvió el tercero en otro tie-break, esta vez 7-5, para meterse en los octavos de final del Masters 1000 de Shanghai.
Minuto a minuto de un partido que se desmadró
Voy a ordenar lo que fue, porque el despiole se prestó a confusión. Bublik arrancó mejor, se puso dos veces con chances de cerrar el primer set y no pudo. Nakashima lo aguantó, ganó el tie-break 7 puntos a 4 y ahí se desató el quilombo. El kazajo de 29 años, número 22 del mundo, destrozó la raqueta contra el piso y, cuando se fue al banco, le soltó un derechazo a una heladera del vestuario. El golpe le abrió la mano derecha. Atención médica, vendaje, y a seguir. Del otro lado, el estadounidense Brandon Nakashima, 19 del ranking, se quedó con la bronca de haber ganado un set y no capitalizar al rival cuando lo tenía groggy.
El segundo parcial fue otra cosa. Bublik, con la mano vendada como si fuera un boxeador después de la pelea, encontró un ritmo que hasta ese momento no había tenido. Dominó el tramo medio del set y se lo llevó 6-3, claro, sin demasiadas discusiones. El tercero volvió a emparejarse. Fueron palo a palo hasta que el tie-break le dio la espalda al que no lo merecía. Bublik lo cerró 7-5 y se quedó con el encuentro en dos horas y media de reloj. Triunfo 6-7 (7), 6-3 y 7-6 (5).
Lo que viene: Zverev y una parada brava
Lo concreto es esto: en octavos lo espera Alexander Zverev, número 2 del mundo, que viene de ganarle al francés Quentin Halys por 6-4, 6-7 (8) y 6-3. Es otro escalón. El alemán es una de las mejores raquetas del circuito, finalist de varios Grand Slams y con un tenis mucho más parejo y regular que el de Bublik. El kazajo va a tener que decidir si jugó este partido como un punto de quiebre o si el cortado de la mano le pasa factura el viernes.
Un poco de historia y un pronóstico
- Es la primera vez que Bublik llega a octavos en Shanghai. En las ediciones de 2019, 2024 y 2025 se había ido rápido.
- En su debut en el torneo chino había vencido al checo Tomas Machac, 75 del ranking, después de una eliminación rápida en el ATP 500 de Beijing.
- Bublik lleva nueve títulos ATP en su carrera, cinco de ellos sobre superficie rápida, la misma de Shanghai.
- Próximo rival: Alexander Zverev (2°), que viene de superar a Quentin Halys (48°) por 6-4, 6-7 (8) y 6-3.
- Pronóstico para la fecha siguiente: si la mano le responde y el saque lo acompaña, Bublik puede complicarle al alemán al menos un set. Pero a cinco sets o al mejor de tres con Zverev en plena forma, la lógica dice que el alemán se lleva el pase a cuartos.
Mientras tanto, Nakashima se vuelve a casa con una sensación amarga: ganó el primer set, vio a su rival herido y sin embargo no pudo cerrar. A veces el tenis es así de ingrato: el que pega más fuerte una heladera termina festejando.
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