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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Una noche en Nueva Jersey para confirmar que Karol G ya es de las grandes: dos horas y media de Tropitour, con mariachis, Selena y una selva de luces en el MetLife

La colombiana abrió su primera fecha en el estadio de los Giants con el debut en vivo de "BbY Wow" junto a Tainy, Judeline y Rusowsky, un bloque enteramente mexicano con mariachis mujeres y un homenaje a Selena Quintanilla atravesado por la voz de Edward James Olmos.

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Mónica AguirreCultura y espectáculos · · 5 min de lectura
Una noche en Nueva Jersey para confirmar que Karol G ya es de las grandes: dos horas y media de Tropitour, con mariachis, Selena y una selva de luces en el MetLife

Lo confieso: llegué al MetLife Stadium de Nueva Jersey con la certeza de que iba a ver un show y la sospecha de que me iba a ir con algo más grande, de esas cosas que uno guarda para explicarles a los amigos por qué un concierto te cambia el termómetro de lo que se puede hacer arriba de un escenario. Lo que no imaginaba es que la primera persona que me iba a marcar la noche no iba a ser Karol G sino Marta, una señora de unos cincuenta y tantos que llegó desde Elizabeth con un par de amigas, una remera con la bandera de Colombia cruzada sobre los hombros y un collar de luces LED que todavía no encendía pero que ya llevaba puesto como si fuera una medalla; me dijo, mientras acomodábamos las ubicaciones en la tribuna baja, que era la cuarta vez que veía a la colombiana en vivo y que cada vez la encontraba más grande, másdueña de lo que pasa arriba del escenario, y la frase me quedó sonando mientras las luces del estadio empezaban a apagarse y el público, que ya colmaba las casi ochenta mil butacas, empezaba a rugir de una manera que en esta zona del mundo, cerca del río Hackensack, sólo se escucha cuando los Giants hacen un touchdown en el último cuarto.

La noche arrancó con la apertura de Elena Rose, que calentó la tribuna con un set corto pero contundente, y a partir de ahí todo fue una montaña rusa de más de dos horas en la que la colombiana repasó canciones de casi todas sus etapas y mezcló hits nuevos con clásicos propios, en una puesta que combinó una escenografía de varios niveles inspirada en paisajes colombianos, pirotecnia, collares LED repartidos entre los asistentes que se sincronizaban con cada canción y cambios de vestuario que funcionaban como pequeñas bisagras dramáticas dentro del show; durante el bloque dedicado a No Me Arrepiento de Sentir Tanto, por ejemplo, la propia Karol G apareció en un video grabado en primera persona hablando de las emociones que deja una ruptura, y ese tono íntimo se mantuvo mientras sonaba Te Llevo To', momento en el que los seguidores sumaron globos azules iluminados que habían llevado como parte de una acción organizada, y más tarde Ahí, con la participación de Drake reproducida en una pista grabada.

El debut de BbY Wow y un bloque enteramente mexicano

Uno de los momentos centrales de la noche fue la primera interpretación en vivo de BbY Wow, que reunió a Karol G con Tainy, Judeline y Rusowsky en el escenario del MetLife, en una actuación compartida que funcionó como una pequeña declaración de principios sobre el tipo de música latina que la cantante quiere empujar hacia adelante, con productores y artistas jóvenes de distintos países; pero el bloque que más me golpeó, y creo que al grueso del público también, fue el dedicado a la música mexicana, que empezó cuando una plataforma ascendió desde debajo del escenario con un conjunto de mariachis compuesto íntegramente por mujeres, algo que en un estadio de fútbol americano en Nueva Jersey tiene una carga simbólica enorme, y que siguió con Ese Hombre Es Malo y con Mamiii, dos canciones que la cantante presentó contando que el disco buscaba homenajear a la música latina y a los países donde se había sentido recibida, una explicación breve pero suficiente para entender por qué ese tramo del show estaba coreografiado con tanto cuidado y por qué el público, incluidos muchos seguidores que no hablaban español, se sabía cada palabra al derecho y al revés.

El homenaje a Selena Quintanilla fue otra de las columnas del concierto y se construyó a lo largo de varios momentos: Edward James Olmos, el actor que interpretó al padre de la artista texana en la película biográfica de 1997, participó mediante videos narrados que conectaban los bloques, y más tarde Karol G le rindió tributo con Alguien Que Te Amaba, luciendo un sombrero mexicano y deteniéndose en los silencios de la canción como si quisiera que el estadio entero respirara con ella; en paralelo, la puesta combinó momentos bien colombianos, como Papasito, donde la cantante apareció sobre un guacamayo gigante que se movía por el escenario, y Tropicoqueta, con bailarinas con abanicos, bongós y maracas, en una coreografía que mezclaba cumbia y carnaval con una precisión milimétrica y que dejó al estadio con la garganta raspada de tanto cantar.

  • BbY Wow, debutada en vivo con Tainy, Judeline y Rusowsky.
  • Un conjunto de mariachis integrado sólo por mujeres, subiendo desde abajo del escenario.
  • Homenaje a Selena Quintanilla con la voz de Edward James Olmos en videos y Alguien Que Te Amaba en vivo.
  • Escenografía de varios niveles, pirotecnia y collares LED coordinados con cada canción.
  • Papásito sobre un guacamayo gigante y Tropicoqueta con abanicos, bongós y maracas.
  • Te Llevo To conglobos azules del público y Ahí con Drake en pista grabada.

El recorrido incluyó además Latina Foreva, Oki Doki, Tá OK, Qlona y S91, en un setlist que funcionó como una línea de tiempo de la carrera de la colombiana y que dejó al MetLife con la sensación de haber asistido a algo que va a quedar en los libros de los recitales que se cuentan de acá en adelante, y la pregunta que me llevo de vuelta, mientras la multitud se desagotaba por los pasillos y los vendedores de pochoclo empezaban a guardar sus carros, es qué canción de las que quedaron afuera me gustaría escuchar en vivo en la próxima, aunque a esta altura, siendo honesto, ya casi no me importa el repertorio: me importa el lugar que ocupa una artista como ella en la música latina en este momento, un lugar enorme, y la manera en que un estadio entero, desde Elizabeth hasta Bogotá, desde Queens hasta Medellín, puede cantar al unísono una canción que no existía hace seis meses y sentir que la conoce de toda la vida.

“Yo no vengo a ver un show, vengo a ver a mi gente, porque acá está toda mi gente.”Marta, espectadora desde Elizabeth, a la salida del MetLife Stadium
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Mónica AguirreCultura y espectáculos

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