Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Quebracho Noticias

Quebracho Noticias

"Yo no soy la enfermedad": Denisse González contó cómo atraviesa la púrpura trombocitopénica que le diagnosticaron tras dos internaciones

La exparticipante de Gran Hermano habló en televisión sobre el cuadro que la llevó a tener apenas mil plaquetas y reveló por qué decidió compartir su historia en redes. Aseguró que está estable y que sigue bajo controles médicos, mientras su pareja, Bautista Mascia, la acompañó durante las noches en el hospital.

MA
Mónica AguirreCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
"Yo no soy la enfermedad": Denisse González contó cómo atraviesa la púrpura trombocitopénica que le diagnosticaron tras dos internaciones

A veces uno llega al consultorio pensando que va a volver a casa en un rato y termina saliendo por otra puerta. Eso le pasó a Denisse González, la exparticipante de Gran Hermano que pasó por dos internaciones después de un chequeo de rutina. Ella misma lo contó en una entrevista televisiva, todavía con los papeles del alta médica todavía frescos, y lo primero que dejó claro es que se siente estable, aunque todavía le quedan análisis por hacerse y controles que la mantienen en vilo hasta que llegue el próximo resultado del laboratorio.

Mientras esperaba el ascensor del canal, una señora que la reconoció desde atrás de la línea de la fila me dijo, con la naturalidad de quien comenta el tiempo: "Pobre chica, lo mal que lo habrá pasado, menos mal que reaccionó a tiempo". Y esa frase, lo confieso, me quedó sonando porque resume lo que Denisse transmitió en cámara: alivio, pero todavía con el cuerpo tembloroso por lo que dejó atrás.

El diagnóstico y los cuatro tratamientos

González contó que el cuadro que le diagnosticaron se llama púrpura trombocitopénica idiopática, aunque en el mismo programa el médico Guillermo Capuya aclaró que hoy la denominación más usada es púrpura trombocitopénica inmune, porque se entiende que el sistema inmunológico termina atacando las propias plaquetas. En su caso, según dijo la propia Denisse, no se había logrado identificar qué desencadenó la reacción. Probó cuatro tratamientos distintos y, según explicó, el más reciente parecía estar funcionando, aunque faltaba confirmarlo con nuevos análisis de sangre.

El momento más crudo lo atravesó cuando sus plaquetas habían bajado hasta mil, un número que suena técnico pero que en la conversación se tradujo en una imagen muy concreta: no podía cepillarse los dientes. Esa prohibición tan chica, tan de todos los días, es la que dejó entrever lo frágil que se vuelve el cuerpo cuando las defensas fallan de esa manera. "Fui a hacerme un chequeo de rutina y terminé internada", resumió ella, y esa frase me parece que condensa todo lo que vino después.

El miedo de los primeros días y la decisión de hablar

A un mes de la última internación, Denisse reconoció que los primeros días sintió miedo y que todavía le cuesta procesar lo que le tocó vivir. "Yo sé que tengo una enfermedad, pero yo no soy la enfermedad", dijo en la entrevista, y esa separación entre la persona y el diagnóstico es, me parece, el corazón de lo que quiso transmitir cuando decidió contar su historia en las redes sociales.

Ella misma explicó que tomó la decisión de hablar públicamente porque no quería desaparecer de las redes durante un mes sin dar explicaciones a quienes la siguen desde su paso por la casa. Pero esa exposición tuvo, además, un costado que ella no esperaba: le permitió cruzarse con otras personas que atraviesan la misma patología y conocer de primera mano cómo viven cada uno su tratamiento, algo que, según contó, la ayudó a sentirse menos sola.

  • Denisse González fue diagnosticada con púrpura trombocitopénica y pasó por dos internaciones.
  • Probó cuatro tratamientos y aguarda nuevos análisis para confirmar la respuesta al último.
  • En el pico del cuadro llegó a registrar mil plaquetas y debió restringir tareas cotidianas, como cepillarse los dientes.
  • Decidió contar su caso en redes para no ausentarse sin explicación y para conectar con otros pacientes.
  • Destacó el acompañamiento de su pareja, Bautista Mascia, durante las noches de internación.

La compañía en el hospital y lo que sigue

Entre las cosas que más valoró de lo vivido, Denisse mencionó el acompañamiento de su pareja, Bautista Mascia, que estuvo con ella durante las internaciones. A partir de esa experiencia, insistió en algo que muchas veces se da por sentado: lo importante que es la presencia de alguien en una sala de hospital, una visita, una conversación, aunque sea breve. No es un detalle menor para quien está acostada mirando el techo y contando las horas hasta el próximo control.

Sobre el futuro inmediato, González fue prudente: todavía no sabe si necesitará medicación de forma permanente. Por ahora sigue con los controles periódicos y a la espera de los próximos estudios para ver cómo sigue responding el cuerpo. Mientras tanto, dejó una pregunta flotando que a mí, les confieso, me dejó pensando: ¿qué formas de acompañamiento consideramos más útiles cuando alguien querido está atravesando una internación? Seguramente no hay una sola respuesta, pero la propia Denisse ya dio la pista más simple: estar ahí.

“Yo sé que tengo una enfermedad, pero yo no soy la enfermedad.”Denisse González, en diálogo con un canal de televisión
MA
Mónica AguirreCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo