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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Zverev arrancó en Shanghái con triunfo y un argumento: los Grand Slams se ganan a cinco sets o no se ganan

El alemán venció a Norrie por 7-6 (1) y 6-4 en la primera ronda y dejó su postura sobre el debate que sacude al tenis profesional: reducir las rondas iniciales al mejor de tres sets.

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Osvaldo EspíndolaDeportes · · 3 min de lectura
Zverev arrancó en Shanghái con triunfo y un argumento: los Grand Slams se ganan a cinco sets o no se ganan

Arrancó el Masters 1000 de Shanghái y Alexander Zverev no se guardó nada. El alemán debutó con un triunfo por 7-6 (1) y 6-4 sobre el británico Cameron Norrie, pero la noticia no fue solo el resultado. En la conferencia de prensa posterior, el Nº 3 del mundo dejó clara su opinión sobre el debate que atraviesa al circuito: los Grand Slams deben mantenerse al mejor de cinco sets.

El partido tuvo dos tiempos bien marcados. En el primero, Zverev sufrió. Norrie le peleó el saque, lo llevó al tie-break y ahí el alemán apareció con todo: se lo llevó por 7-1 y respiró. En el segundo set, ya con el control emocional a su favor, quebró en el momento justo y administró la ventaja hasta el 6-4 final. Sin tercer set, sin sobresaltos.

Minuto 60: la conferencia que se llevó la atención

Una vez en la sala de prensa, la pregunta del periodista fue directa: ¿qué piensa de la propuesta de reducir los Grand Slams a tres sets en las rondas iniciales? Zverev no esquivó el tema. Y vaya si se mojó.

“Es lo más difícil de ganar en nuestro deporte porque jugamos al mejor de cinco sets. Es una de las cosas más extremas a nivel físico a las que te puedes enfrentar.”Alexander Zverev

Para el teutón, la esencia del tenis grande está en ese formato largo. Sostuvo que la exigencia física de cinco sets es justamente lo que convierte a un título de Grand Slam en el logro más codiciado del circuito. Y fue aún más allá con sus palabras: aseguró que no conoce a un solo jugador al que le agrade la idea de achicar los partidos en los majors.

  • 7-6 (1): el primer set se definí3 en tie-break, con un contundente 7-1 a favor del alemán.
  • 6-4: en el segundo parcial, Zverev quebró el saque de Norrie y mantuvo la ventaja hasta el cierre.
  • Sin tercer set: el encuentro duró dos horas y se resolvió en parciales corridos.
  • Postura firme: Zverev se opuso a reducir los Grand Slams a tres sets en rondas iniciales.
  • Contexto: la discusión es global y la conducción del Abierto de Australia es una de las voces que propuso el cambio.

Yo lo veo así: detrás de esta discusión hay un negocio enorme. Los torneos quieren partidos cortos para la televisión, para el público joven que se distrae con un TikTok de treinta segundos. Pero el tenis grande, el que emociona de verdad, se cocina a fuego lento. Federer contra Nadal en la final de Australia 2009 duró cuatro horas y veintitrés minutos. Djokovic le ganó a Wawrinka en la final del US Open 2016 después de cuatro horas y cincuenta y tres minutos. Esos partidos son leyenda precisamente porque exigieron todo del cuerpo y del alma. Sacá eso y te queda un deporte más, no El Deporte.

La historia y lo que viene

Dato histórico para el que le gusten los números: el partido más largo en la historia de los Grand Slams fue el de John Isner y Nicolas Mahut en Wimbledon 2010: once horas y cinco minutos a lo largo de tres días. Nadie se quejó de la duración. Al contrario, quedó en la memoria de todos. Esa es la mágica de los cinco sets.

Ahora, mirando hacia adelante: el próximo compromiso de Zverev en Shanghái será en segunda ronda, donde lo espera un rival aún por definir. Mi pronóstico: si mantiene el nivel de saque y la concentración del segundo set, el alemán tiene con qué llegar lejos en el torneo chino. Y ojo, que con esta polémica encendida, cada partido suyo en Shanghái será una declaración de principios. Veremos quién se le anima a responderle.

OE
Osvaldo EspíndolaDeportes

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