Black Torch: cuando un chico que habla con gatos se topa con un espíritu samurai y todo cambia
La serie animada que adapta el manga breve de Tsuyoshi Takaki llega a la pantalla con doce episodios, una fusión imposible y un departamento nuevo dedicado a cazar monstruos. Te cuento de qué va y por qué me enganchó.

Me crucé con la serie casi de casualidad, mientras revisaba el catálogo de Crunchyroll buscando algo nuevo. Lo que empezó como un click Curiosity se transformó en seis horas de maratón y en esa sensación que uno tiene cuando aparece una joyita escondida entre las propuestas más ruidosas de la plataforma. Black Torch tiene esa cosa de serie autoconclusiva, compacta, que se ve de una sentada y deja gusto a más, y por eso me parece justo ponerle el foco encima.
Un chico, un gato negro y una herida que lo cambia todo
La historia empieza con Jiro, un pibe cualquiera que habla con los animales y que de chico recibió entrenamiento ninja de su abuelo. Un día, paseando por un bosque, se cruza con Rago, un mononoke o espíritu con pinta de gato negro que lleva años sellado y que aparece malherido. Jiro hace lo que cualquiera haría: lo ayuda. Pero cuando otro espíritu ataca, el pibe se interpone para defenderlo y se gana una herida mortal. La salida que encuentra Rago es drástica: se fusiona con el cuerpo de Jiro para salvarlo. Desde ahí, los dos comparten la misma piel y la misma vida, y eso le da a la serie un motor emocional enorme.
De la fusión al escritorio: la Oficina y el departamento que da nombre a la serie
Después del encuentro, Jiro y Rago terminan trabajando para la Oficina de Espieronaje, una agencia gubernamental que tiene un departamento flamante llamado Black Torch, dedicado específicamente a lidiar con espíritus malignos. Ese marco institucional permite que la historia se expanda más allá del bosque: aparecen misiones, enemigos recurrentes y compañeros de equipo. Entre ellos se suman una chica joven y un tercer integrante de carácter serio, que completan el núcleo de protagonistas y le dan a la serie aire de buddy supernatural con oficina de por medio.
Lo que me enganchó de verdad: el vínculo antes que la trama
Lo que más me atrapa de esta serie es la relación entre los dos. No es sólo que Jiro y Rago compartan cuerpo: es cómo se van acomodando el uno al otro, discutiendo, bancándose mutuamente, aprendiendo a funcionar juntos. El vínculo antes que el combate. La humanidad antes que la épica. En un animé donde muchas veces se prioriza la pirotecnia, acá el centro de gravedad está en la convivencia entre un pibe al que le sobran los animales y un espíritu samurai milenario que termina aprendiendo a mirar la vida moderna desde un departamento compartido.
- Doce episodios disponibles en Crunchyroll, con una duración total inferior a las seis horas.
- Producción a cargo del estudio 100studio, sobre el manga de Tsuyoshi Takaki.
- Basada en una obra breve: arrancó en 2016, pasó a formato digital y fue cancelada en 2018, con 19 capítulos y cinco volúmenes.
- El mundo combina tecnología contemporánea, técnicas ninja y criaturas sobrenaturales conocidas como mononoke.
- Los protagonistas conviven con un poder superior tras la fusión que define toda la trama.
“Me gustó porque se entiende todo rápido y al segundo capítulo ya le tomás cariño a la pareja improbable.”Espectador a la salida del tema en redes
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