Chapelco: la montaña habló antes que el verano y dos esquiadores se salvaron por segundos
Una avalancha en el filo del Cerro Chapelco arrastró una masa de nieve en una zona no habilitada y puso en alerta al centro de esquí más importante del sur argentino. El episodio reaviva el debate sobre los límites del dominio esquiable y los riesgos de salirse de las pistas señalizadas.

A Julián y a Martina los encontré, en la imaginación de esta nota, mientras bajaban en zigzag por una ladera que ningún mapa marcaba como apta. Sentían la nieve crujir bajo las tablas, el aire cortante de la tarde cordillerana y esa euforia algo irresponsable que a veces provoca esquiar donde nadie lo hace. A metros de ellos, la montaña decidió recordarle a todos quién manda en estos paisajes.
El jueves por la tarde, en pleno corazón de la temporada invernal, una gran masa de nieve se desprendió en el sector posterior del filo del Cerro Chapelco, a casi mil novecientos ochenta metros sobre el nivel del mar, según confirmaron desde el complejo a través de un comunicado oficial. El área comprometida no integra el dominio esquiable habilitado, lo que convierte al episodio en un recordatorio elocuente de los límites que la propia montaña establece cuando se la desafía.
La secuencia que todos vieron
Los dos esquiadores que realizaban el descenso quedaron muy próximos al avance del frente de nieve, pero lograron alejarse a tiempo y salieron ilesos, sin lesiones ni necesidad de atención médica. Testigos ocasionales, que se encontraban en las inmediaciones, grabaron la secuencia con sus teléfonos y mostraron la velocidad con que la masa blanca cubrió la ladera en cuestión de segundos. Las imágenes circularon con rapidez por redes sociales y generaron preocupación en una provincia acostumbrada a convivir con este tipo de fenómenos durante el invierno.
Activado el protocolo de seguridad, el personal del complejo cerró el acceso al sector y comenzó la evaluación de la estabilidad del manto nivoso, una tarea técnica que demanda personal especializado y varias horas de observación. Las autoridades recordaron que el filo es uno de los puntos más altos del cerro y que allí no existe señalización ni autorización para la práctica del esquí ni de ninguna otra actividad invernal.
Por qué se cae la nieve
Una avalancha se produce cuando una masa de nieve pierde estabilidad sobre una pendiente y se desliza ladera abajo arrastrando todo a su paso. Los especialistas identifican varios factores desencadenantes: la acumulación de capas con distinta consistencia, los cambios bruscos de temperatura, la acción del viento y, sobre todo, la inclinación del terreno. Después de nevadas intensas, el viento redistribuye la nieve hacia determinados puntos de la ladera y forma acumulaciones que pueden volverse inestables si la adherencia entre las capas es débil. El paso de personas por sectores no habilitados añade una sobrecarga suficiente para terminar de romper ese equilibrio precario.
- Respetar en todo momento la señalización del centro de esquí y los límites del dominio esquiable.
- No detenerse ni tomar fotografías en zonas de acumulación de nieve sobre pendientes pronunciadas.
- Consultar el parte de avalanchas diario antes de emprender cualquier actividad fuera de pista.
- Portar equipo de seguridad básico: pala, sonda y, si se sale del dominio habilitado, el dispositivo de rescate.
- Esquiar siempre acompañado y dar aviso al personal del complejo sobre el recorrido previsto.
Chapelco cierra su temporada el treinta de septiembre y estos episodios invitan a pensar cuánto conocemos, en serio, del terreno que pisamos cada invierno. Los centros de esquí delimitan con precisión las zonas seguras porque el riesgo no es una hipótesis: es una certeza estadística disfrazada de postal.
Para consultas sobre el estado de pistas y partes de seguridad, los lectores pueden comunicarse con la oficina central del Cerro Chapelco de lunes a domingos, de nueve a dieciocho, en San Martín de los Andes, provincia de Neuquén, o a través de los canales oficiales del complejo en redes sociales. En caso de emergencia en la montaña, el número de Defensa Civil de Neuquén funciona las veinticuatro horas y la línea del Parque Nacional Lanín atiende reportes durante toda la temporada invernal.
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