Cinco creencias sobre el corazón que aún circulan y que un cardiólogo se encarga de desarmar una por una
Un especialista de Cleveland Clinic repasa los errores más comunes que retrasan diagnósticos y aumentan el riesgo cardiovascular, con datos de la OMS y recomendaciones concretas para cada caso.

Cuando a Marta le dijeron que tenía el colesterol alto, ella no lo podía creer. Tenía 38 años, corría tres veces por semana y nunca había sentido una molestia en el pecho. Sin embargo, su padre había fallecido a los 55 por un infarto, y los análisis que le pidió su médica de cabecera terminaron confirmando lo que ella descreía: la predisposición genética no entiende de edades ni de buenas intenciones. Lo que le pasó a Marta es exactamente lo que el cardiólogo Luke Laffin, de la Cleveland Clinic, describe cuando repasa los cinco mitos que todavía circulan sobre la salud del corazón y que, según advierte, pueden tener consecuencias concretas en la vida de las personas.
Las enfermedades cardiovasculares causaron 19,8 millones de muertes en el mundo durante 2022, lo que representa el 32 por ciento del total global, según datos de la Organización Mundial de la Salud. A pesar de esa magnitud, persisten ideas equivocadas sobre quiénes corren riesgo y cuándo conviene empezar a controlar el corazón, y eso hace que muchos pacientes lleguen tarde a la consulta.
Los cinco mitos que el especialista desmiente
- El corazón no es cosa de hombres: las mujeres también están expuestas, con factores propios como la menopausia, los anticonceptivos orales y las complicaciones del embarazo, y muchas veces postergan sus controles.
- No esperar a los 50 para chequearse: las alteraciones en arterias y vasos sanguíneos pueden empezar a los 20, 30 o 40 años, incluso sin síntomas, sobre todo cuando hay predisposición genética al colesterol alto o a la hipertensión.
- Los antecedentes familiares no son una sentencia: aumentan el riesgo, pero una alimentación saludable, al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada, no fumar y moderar el alcohol pueden reducir esa probabilidad.
- Sentirse bien no alcanza: la hipertensión y el colesterol elevado suelen ser silenciosos y, en algunos casos, el primer aviso es un infarto o un accidente cerebrovascular.
- El deterioro cardiovascular no es inevitable con la edad: los chequeos periódicos y, cuando hace falta, los medicamentos para controlar la presión y el colesterol permiten envejecer con un corazón más sano.
Yo lo veo seguido en el consultorio: pacientes que llegan convencidas de que el corazón es un tema que recién les va a tocar en la vejez, o varones jóvenes que se creen a salvo porque hacen deporte. Nada de eso es garantía. Laffin es claro cuando afirma que el corazón no discrimina por sexo ni por edad, y por eso recomienda conversar los propios factores de riesgo con un médico de cabecera, que es quien puede decidir si hace falta una derivación a cardiología.
En la Argentina, los centros de atención primaria de la salud y los hospitales públicos ofrecen controles de presión, colesterol y glucemia de manera gratuita. También la línea 0800-444-4000 del Ministerio de Salud, disponible de lunes a viernes de 9 a 21, orienta sobre dónde concurrir según el lugar de residencia. Ante un dolor de pecho intenso, falta de aire repentina o desmayo, la indicación es concurrir de inmediato a la guardia más cercana o llamar al sistema de emergencias 107.
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