Cuando el gato se vuelve parte del hogar: la vida en departamento según Proyecto 4 Patas
Un censo de Voices muestra que los felinos ya conviven con el 52 por ciento de los hogares argentinos que tienen mascotas, y desde un refugio especializado explican qué tener en cuenta para que esa vida en común funcione.

Alejandro tiene 27 años, vive solo en un departamento de la Ciudad de Buenos Aires y cada mañana abre la puerta de su pieza para encontrar a Limón, su gato, que ya lo espera del otro lado. Antes de irse a trabajar le deja agua fresca, comida y una piedra sanitaria impecable, y cuando vuelve se obliga a dejar el teléfono en la mesa del living para dedicarle al menos media hora de juego y caricias. "Son más independientes, pero igualmente necesitan compartir tiempo con alguien", resume, como si esa frase le hubiera costado meses de convivencia descubrirla.
La historia de Alejandro condensa, sin proponérselo, un cambio que ya muestran los números: según la consultora Voices, entre los hogares argentinos que tienen mascotas, la presencia de gatos pasó del 40 por ciento en 2018 al 52 por ciento en 2026. En el mismo período, los perros se mantuvieron como la especie más elegida, aunque su proporción bajó del 88 al 83 por ciento, lo que confirma que la convivencia con felinos dejó de ser una excepción para convertirse en una de cada dos familias con animales.
Por qué crecen los gatos en las ciudades
El fenómeno no surge de la nada. De acuerdo con el Censo 2022, en la Ciudad de Buenos Aires cerca del 40 por ciento de los hogares están compuestos por una sola persona y casi tres de cada cuatro viviendas son departamentos. Para Silvina Muñiz, presidenta de la Asociación de Veterinarios especializados en Animales de Compañía en Argentina (AVEACA), esa combinación de gente que vive sola, jornadas laborales extensas y ambientes reducidos hace que el gato, más fácil de mantener en un espacio chico y con menos demanda de salidas, gane terreno. Aun así, la especialista aclara que esa autonomía no significa independencia afectiva: el contacto diario sigue siendo indispensable.
Yo misma lo veo cuando visito el refugio Proyecto 4 Patas, en el conurbano bonaerense, donde las voluntarias insisten en que cada animal tiene su propio ritmo y su propia historia. Fernanda Lazzarino, una de las colaboradoras del lugar, me cuenta que en los últimos diez años se rompió el mito del gato arisco o imposible de socializar. La franja ideal para acostumbrar a un felino callejero al trato humano va de los tres a los cuatro meses, aunque después, con paciencia y constancia, se puede construir un vínculo en gatos más grandes, aunque lleve más tiempo y más mimos.
Qué tener en cuenta para compartir un departamento con un gato
- Ofrecer superficies en altura, como estantes o repisas, porque los gatos necesitan observar el entorno desde arriba y sentirse seguros.
- Colocar rascadores firmes para que marquen territorio y mantengan sus uñas, evitando así que el daño termine en sillones o cortinas.
- Garantizar una piedra sanitaria limpia y en un lugar accesible, ya que la higiene es clave para su bienestar y para evitar problemas urinarios.
- Estimular el olfato con juegos, escondites y juguetes interactivos, porque el enriquecimiento ambiental previene el aburrimiento y el estrés.
- Dedicar cada día momentos de interacción física: caricias, sesiones de juego o simplemente compartir el mismo ambiente en silencio.
Más allá de los objetos, los especialistas coinciden en un punto que a mí, como cronista, me parece el más humano de todos: el gato ofrece cercanía física, ronroneos y una presencia tranquila que, según Muñiz, puede aportar bienestar real a quien convive con él. Ese lazo, sin embargo, se construye y se sostiene a fuerza de tiempo, de paciencia y de gestos cotidianos, algo que la propia rutina de Alejandro, que ya no concibe su departamento sin la silueta de Limón asomado a la puerta, parece confirmar a diario.
A dónde acudir y en qué horario
Para quienes estén pensando en sumar un gato a su hogar o quieran asesorarse sobre convivencia en espacios chicos, Proyecto 4 Patas recibe consultas y visitas de martes a domingos de 14 a 18 en su sede de Florencio Varela. También se puede escribir por sus redes sociales para coordinar entrevistas previas con los animales y resolver dudas sobre adaptación, socialización y cuidados en departamento. La organización insiste en que la adopción responsable y el vínculo diario son las dos patas de una convivencia que, bien cuidada, puede durar muchos años.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo



Un estudio revela cómo dejar de usar internet en el celular mejora la salud mental
