Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Quebracho Noticias

Quebracho Noticias

Portada — Vida —

Cuando el perro estornuda de alegría: cómo distinguir una emoción de un problema de salud

El adiestrador Tony Silvestre explica que ese sonido suele ser un gesto de comunicación y no un síntoma respiratorio, aunque advierte qué señales deben encender la alerta.

TL
Teresa LeivaSociedad y salud · · 3 min de lectura
Cuando el perro estornuda de alegría: cómo distinguir una emoción de un problema de salud

Conozco a Marta desde hace años. Tiene un golden retriever llamado Felipe que, cada vez que ella vuelve a casa después de varias horas, la recibe con un festival de saltos, ladridos cortos y, sobre todo, una secuencia de estornudos que a Marta le helaban la sangre. Hasta el día en que se animó a preguntarle a un especialista qué pasaba. "No te preocupes", le dijeron. "Felipe te está diciendo que te extrañó mucho". Esa frase cambió la manera en que Marta mira a su perro. Y, de paso, la mía propia, porque me puso frente a un comportamiento tan cotidiano como malinterpretado: el estornudo emocional del perro.

Según datos difundidos por el adiestrador canino Tony Silvestre, consultado por distintos medios de prensa, la mayoría de los estornudos que un perro emite durante el juego, las caricias o la expectativa de salir a pasear no tienen origen sanitario. Son, en realidad, una forma de comunicación que el animal utiliza para liberar la presión acumulada en las vías respiratorias en momentos de alta excitación. "Cuando un perro estornuda, no está enfermo, sino que está expresando un estado de ánimo", resume el especialista.

Cómo saber si el estornudo es emoción

  • Mirada tranquila y cola que se mueve sin rigidez.
  • Orejas en posición natural y postura corporal relajada.
  • Curiosidad durante los paseos e interacción calma con otros perros.
  • Gesto de recostarse boca arriba y exponer la panza, una señal clara de confianza.

La lógica es bastante simple. Si el estornudo aparece justo cuando el perro está feliz, jugando o por salir a la calle, y el resto del cuerpo confirma ese estado de bienestar, no hay por qué encender las alarmas. La situación cambia cuando el sonido se vuelve repetido, aparece en reposo y se suma a otros indicadores: falta de apetito, decaimiento general, fatiga o una respiración agitada sin razón aparente. En esos casos, la consulta con el veterinario deja de ser opcional y se vuelve urgente.

También hay causas externas menores que conviene tener en mente. Después de un chapuzón en la pileta o de beber agua con entusiasmo, es habitual que el perro estornude una o dos veces porque le entró algo de líquido por la nariz. El cuadro se resuelve solo y no debería repetirse en el tiempo. Si lo hace, hay que prestarle atención. A donde acudir: cualquier clínica veterinaria de barrio atiende consultas por estornudos. En la Ciudad de Buenos Aires, los hospitales públicos de la red veterinaria municipal funcionan de lunes a domingos, en general de 9 a 17, sin turno previo para casos que no sean emergencias. Para situaciones críticas hay guardias veterinarias activas las 24 horas, tanto en zonas norte como en el área sur del conurbano.

Volví a llamar a Marta para preguntarle cómo venía Felipe. Me dijo que los estornudos siguen ahí, puntuales, cada vez que alguien llega a la casa. Ahora, en lugar de buscar el teléfono, lo que hace es agacharse, acariciarlo y devolverle el saludo. Es un detalle pequeño, pero detrás de él hay algo más grande: entender que los perros tienen su propio idioma y que, a veces, un estornudo es apenas la forma en que nos dicen te quiero.

TL
Teresa LeivaSociedad y salud

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo