Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Quebracho Noticias

Quebracho Noticias

La biopic de Moria Casán acumula dos juicios en menos de un mes y suma al director entre los demandados

Los hijos de Luis Vadalá cuestionan cómo quedó retratado su padre en la serie y piden plata y disculpas. La defensa de la vedette salió a cuestionar uno de los puntos más sensibles del reclamo.

MA
Mónica AguirreCultura y espectáculos · · 3 min de lectura
La biopic de Moria Casán acumula dos juicios en menos de un mes y suma al director entre los demandados

Cuando apenas llevaba unas semanas en pantalla, la serie biográfica de Moria Casán en Netflix ya tiene dos expedientes judiciales abiertos por la misma familia. Esta vez me enteré por un amigo de la redacción que vio el tema en un grupo de WhatsApp: el segundo reclamo lo presentó Ramiro Vadalá, uno de los hijos del exmarido de la vedette, y a diferencia de lo que había hecho su hermana Ingrid hace unas semanas, Ramiro decidió ir un paso más allá y meter en el ring legal al director del proyecto. Así, la lista de demandados pasó de Netflix, la productora y la propia Moria a un cuarteto en el que también aparece Javier Van de Couter, responsable de la dirección.

La causa de Ingrid ya tuvo su primera audiencia, mientras que la de Ramiro recién empieza a moverse y tiene fecha de debut en los tribunales para fines de septiembre. Lo que une a los dos reclamos, más allá del parentesco, es el mismo punto de partida: cómo quedó pintado Luis Vadalá dentro de la ficción. Según detallaron los demandantes, la serie muestra al exmarido de Moria en escenas de consumo de sustancias, en situaciones de violencia e incluso en un pasaje donde el personaje aparece desnudo frente a una hija menor de edad, algo que para los hijos no es un detalle menor y configura, a su entender, un perjuicio directo sobre la memoria de su padre.

Qué se pide y qué no

Acá viene un dato que me llamó la atención y que vale la pena marcar: nadie está pidiendo que se baje la serie ni que se editen las escenas que los incomodan. No es un pedido de censura ni de tijera sobre el guion. Lo que los Vadalá reclamaron es otra cosa: una indemnización económica, cuyo monto se discutirá en una audiencia posterior, y un pedido formal de disculpas públicas. Es decir, el planteo va más por el lado del daño moral, del daño psicológico y del impacto en la imagen del padre que por la modificación del producto artístico en sí.

Del otro lado de la pulseada, la defensa de Moria Casán, a cargo del abogado César Carozza, eligió salir a marcar la cancha en los medios. Lo hizo apuntando a uno de los puntos del reclamo que suena más simbólico: la serie muestra a Vadalá con un origen humilde y un trabajo vinculado a la mecánica, y los hijos entienden que eso lo presenta como alguien de clase baja. La pregunta que lanzó Carozza fue directa y se volvió casi un latiguillo del caso: "¿Y eso es menospreciar a alguien? ¿Ser mecánico es despreciar a alguien?".

  • La serie no nombra a Vadalá por su apellido: al personaje se lo llama siempre por el nombre de pila.
  • En 2007, el propio Luis Vadalá contó varios de los episodios que hoy aparecen ficcionados durante su paso por Gran Hermano Famosos, con cámaras encendidas las 24 horas.
  • La primera demanda, de Ingrid Vadalá, ya tuvo su primera audiencia; la segunda, de Ramiro, fue contra Netflix, la productora, Moria Casán y también contra el director Javier Van de Couter.
  • No se pidió editar ni bajar la serie: el reclamo apunta a resarcimiento económico y disculpas públicas por daño moral, daño psicológico y perjuicio a la imagen del padre.

Mientras el expediente avanza, lo que queda flotando es una pregunta más grande que el caso puntual: hasta dónde puede llegar una producción biográfica cuando retrata a personas del entorno del protagonista, sobre todo cuando esas personas ya no están para defenderse en primera persona. La familia Vadalá tomó partido en tribunales, la defensa de Moria salió a responder en público y la serie sigue en la plataforma, con su nombre artístico y sin apellido. Como me dijo una señora mientras cruzábamos la esquina de Corrientes y Pasteur, saliendo del cine que ahora proyecta películas independientes: "Mirá, yo no la vi, pero toda biopic lastima a alguien, lo que pasa es que ahora se animan a demandar". Me quedé pensando en esa frase todo el viaje en colectivo.

MA
Mónica AguirreCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo