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Martes, 20 de octubre de 2026
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Supermercados en baja sostenida: la demanda se contrae y el consumidor se refugia en los productos básicos

Más de un año con ventas en caída, retracción que alcanza a todos los formatos y un changuito cada vez más concentrado en lo esencial. Radiografía de un ciclo que golpea con más fuerza a los sectores de menores ingresos.

LB
Lisandro BarriosEconomía y campo · · 3 min de lectura
Supermercados en baja sostenida: la demanda se contrae y el consumidor se refugia en los productos básicos

Tras las primeras lluvias de la semana, que dejaron acumulados cercanos a los 25 milímetros en buena parte de la región pampeana y empujaron el precio de la soja disponible por encima de los 320 dólares por tonelada en la Bolsa de Rosario, el cuadro que describen los supermercados argentinos sigue mostrando un escenario de demanda contraída y recomposición del gasto hacia los productos básicos.

Las ventas en supermercados llevan más de un año en terreno negativo. La caída interanual acumulada ronda el 4% en volumen, con agosto como último dato disponible: ese mes registró una contracción del 3,3%. El año 2025 había cerrado con una baja del 5,2%, según los relevamientos que sigue de cerca el sector.

Un comportamiento distinto al de crisis anteriores

Lo que distingue a este ciclo respecto de las retracciones previas es, sobre todo, la reacción del consumidor. En la crisis de 2001 y 2002, una porción relevante de la clientela se había trasladado hacia los autoservicios independientes, que en ese momento ganaron participación. Esta vez, de acuerdo con lo explicado por Juan Vasco Martínez, director ejecutivo de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), la mudanza hacia otros formatos no se verifica: la contracción de la demanda alcanza prácticamente a todas las bocas de expendio.

“El consumidor ya no se va a ningún lado. La caída es transversal a todos los formatos.”Juan Vasco Martínez, director ejecutivo de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU)

El cuadro recesivo dejó, además, marcas sobre la red comercial: cerraron locales, algunas cadenas discontinuaron formatos de proximidad y otras redujeron su presencia en determinadas regiones. El impacto, reconoció Martínez, se concentra con especial intensidad en los segmentos de menores ingresos, donde la merma del consumo se traslada de manera directa a los volúmenes vendidos.

  • Gran Buenos Aires, Gran Córdoba, Gran Rosario y Mendoza figuran entre las zonas más castigadas por la contracción.
  • Añelo, en Neuquén, y varias localidades del interior agrícola se mantienen como los enclaves con mejor desempeño relativo.
  • El comercio electrónico se ubica por debajo del 5% de las ventas de consumo masivo y no logra compensar la baja en las tiendas físicas.

El changuito se primariza

El cambio más visible, según describió el ejecutivo, es lo que denominó una primarización de la compra: los consumidores concentran su gasto en los productos esenciales y recortan los artículos que consideran prescindibles. En las góndolas de lácteos, por caso, los productos de mayor valor pierden espacio de exhibición porque rotan menos, lo que termina presionando también a los fabricantes, obligados a sostener volúmenes mínimos de producción para no perder rentabilidad.

En ese contexto, desde el sector admiten que el canal digital todavía resulta marginal: menos del 5% del consumo masivo —que incluye alimentos, bebidas, limpieza, perfumería y cuidado personal— se canaliza a través de plataformas, y parte de esas operaciones corresponde a compras realizadas por trabajadores de plataformas dentro de los propios locales, lo que no agrega volumen neto. La sumatoria de ventas digitales y presenciales, de todos modos, sigue arrojando un saldo negativo.

Frente a este cuadro, los supermercados evalúan qué hacer esta semana, cuando se conozcan los próximos indicadores de precios y los relevamientos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), y sobre todo cuándo y cómo reposicionar sus góndolas: el productor —en el caso de los lácteos y otros rubros que perdieron rotación— define esta semana si redobla la apuesta por las líneas más económicas o si intenta recuperar margen con productos de mayor valor, en un changuito que, por ahora, no tiene previsto volver a llenarse como antes.

LB
Lisandro BarriosEconomía y campo

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