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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Quebracho Noticias

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Una desarrolladora porteña adapta el “pasanaku” boliviano para acceder a un departamento de 50.000 dólares con cuotas mensuales de 500

El esquema, bautizado “Tapiolaku”, reúne a diez aportantes en ciclos de diez meses y suma instrumentos legales —escritura con deuda explícita, condominio con usufructo y fideicomiso— para cubrir el riesgo de incumplimiento. El proceso completo se extiende por ocho años y cuatro meses.

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Lisandro BarriosEconomía y campo · · 2 min de lectura
Una desarrolladora porteña adapta el “pasanaku” boliviano para acceder a un departamento de 50.000 dólares con cuotas mensuales de 500

Un sistema de compra colectiva de vivienda permite que diez personas, aportando 500 dólares mensuales cada una, adquieran un departamento valuado en 50.000 dólares cada diez meses. El esquema se repite en ciclos sucesivos hasta que todos los integrantes del grupo quedan con su propiedad, y para reducir el riesgo de incumplimiento incorpora instrumentos legales como escrituras con deuda explícita, condominio con usufructo o fideicomiso.

Una práctica andina adaptada al mercado local

La iniciativa toma como punto de partida una práctica tradicional de Bolivia conocida como “pasanaku”, en la que un conjunto de personas reúne aportes periódicos y los destina, en cada ronda, a un miembro diferente del grupo. Juan Manuel Tapiola, CEO de la desarrolladora Spazios, retomó ese modelo y lo adaptó al mercado argentino bajo el nombre “Tapiolaku”, al que le sumó mecanismos legales pensados para darle mayor seguridad a todos los participantes.

El funcionamiento básico del esquema es el siguiente: diez personas aportan 500 dólares cada mes. Con ese fondo de 5.000 dólares mensuales, en diez meses se acumulan 50.000 dólares y se concreta la compra de un departamento. Luego se realiza un sorteo y quien resulta elegido recibe la primera propiedad, aunque debe continuar con sus aportes mensuales. El ciclo se repite hasta que cada integrante obtiene su vivienda.

“Al final de los 10 ciclos de 10 meses, o sea, en 100 meses, todos tienen su propiedad de 50.000 dólares.”Juan Manuel Tapiola, CEO de Spazios

Tres niveles de protección frente al incumplimiento

El principal riesgo del esquema es que algún participante deje de pagar después de haber recibido su departamento, habiendo aportado solo una fracción del valor total. Para cubrir ese escenario, el sistema ofrece tres niveles de protección según el grado de confianza entre los integrantes.

  • La modalidad más sencilla consiste en dejar asentado en la escritura que el adjudicatario mantiene una deuda con el resto del grupo equivalente a las cuotas que todavía le faltan pagar.
  • Una variante más robusta implica que todos los integrantes ingresen como condóminos de cada propiedad y le otorguen al beneficiario un usufructo: puede habitar la vivienda sin pagar alquiler, pero la transferencia definitiva ocurre recién cuando termina el proceso completo.
  • La opción más compleja utiliza un fideicomiso como titular de los inmuebles durante todo el proceso, con un fiduciario que controla el cumplimiento de las condiciones y solo al cierre del esquema realiza la escritura a nombre de cada participante.

Además del riesgo de impago, el sistema contempla la posible suba del precio de las propiedades a lo largo de los más de ocho años que dura el proceso. Para que quienes reciban su departamento en los últimos ciclos no queden en desventaja, la propuesta incluye un mecanismo de ajuste periódico de las cuotas, cuya referencia concreta no fue detallada en el material de base.

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Lisandro BarriosEconomía y campo

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