Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕
Quebracho Noticias

Quebracho Noticias

Portada — Deportes —

Boca pasó a Beijing en China y se quedó a un paso de las semifinales de la Intercontinental

El conjunto de Nicolás Casalánguida ganó 88 a 78 con una primera mitad demoledora. Ahora va por el seleccionado de la NBA G League para sellar la clasificación.

OE
Osvaldo EspíndolaDeportes · · 4 min de lectura
Boca pasó a Beijing en China y se quedó a un paso de las semifinales de la Intercontinental

Lo vi desde la primera pelota y me quedó una sola sensación: Boca no negoció lo suyo en China. Lo jugó como se juegan estos partidos internacionales, sin regalarle nada al anfitrión. El 88 a 78 sobre Beijing Royal Fighters lo dejó a un paso de las semifinales de la Copa Intercontinental de básquet y, lo más importante, con la chance de cerrar la fase inicial con el boleto en la mano.

Te lo digo en criollo: el equipo de Nicolás Casalánguida se comió la primera mitad. Salió a la cancha decidido a no dejarle aire al local y los números lo reflejan mejor que cualquier relato. Cerró el primer cuarto arriba 24 a 22 y se fue al descanso con una ventaja de 51 a 35. Dieciséis puntos de renta construidos con trabajo cerca del aro y con la lógica que pide este tipo de torneos: defender duro y castigar en la pintura.

16:00, la ventaja que sostuvo el partido

Porque lo concreto fue eso. Boca transitó los 40 minutos sin pasar abajo en el marcador y terminó estirando la diferencia hasta los diez puntos definitivos. No fue un partido brillante en lo estético, pero sí muy sólido en lo que importa afuera del país: no perder, no dar ventaja y quedar dependiendo de sí mismo.

Los nombres que aparecen arriba en la planilla son los mismos que te esperás. Francisco Cáffaro firmó 17 puntos y 10 rebotes, una noche de esas que valen oro porque le ganó la pulseada a los internos chinos en las dos canastas. Leonardo Lema lo acompañó con otros 17 tantos, todos en la zona pintada, lo que habla a las claras de por dónde pasó la historia. Y José Vildoza completó el triángulo: 10 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias, más la tarea de marcar a Grant Riller, al que igualmente el local terminó sacudiendo con 24 puntos.

  • Cáffaro, la columna en la pintura: 17 puntos y 10 rebotes para aguantar el juego interior.
  • Lema, el socio perfecto: 17 tantos para sostener a Boca cuando el partido se puso áspero.
  • Vildoza, el eje: 10 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias, más la defensa de Riller.

Lo que no funcionó lo tengo que marcar igual. Boca tiró 24 triples y metió apenas tres. Una ruina desde los 6,75 que en otro encuentro puede costar caro. Pero esta vez le alcanzó porque construyó la renta antes del descanso y porque administró esa diferencia con la cabeza que un equipo grande necesita cuando sale del país.

08:30 de la mañana, hora argentina: el cruce que define todo

Ahora viene la prueba de fuego. El jueves, desde las 8:30 de nuestro país, Boca se mide con el seleccionado de la NBA G League, que fue subcampeón en las dos ediciones anteriores del torneo. Si gana, se mete en semifinales sin mirar a nadie. Si pierde, la clasificación quedará atada al cruce entre los propios estadounidenses y Beijing Royal Fighters. O sea: depende de sí mismo, que es lo mejor que te puede pasar en este tipo de certámenes.

Los dos primeros de cada grupo avanzan a las semifinales del 26 de septiembre, mientras que la final y el partido por el tercer puesto están agendados para el 27. Los cruces y los rivales se conocerán con el cierre de la fase inicial.

Para ir cerrando, un dato histórico que no quiero dejar afuera: Boca jugó su primera Copa Intercontinental de la FIBA en 1983 en Buenos Aires, con la recordada generación del primer título internacional del club en el básquet grande. Aquella vez perdió la final ante el Ignis Varese de Italia. Es decir: cada viaje a este torneo tiene un capítulo pendiente. Y este plantel, con Casalánguida al frente, lo está escribiendo con paso firme.

Mi pronóstico para el cruce del jueves va en una sola dirección: si Boca sostiene la defensa en la pintura y mejora el triple, tiene con qué ganarle a los jugadores de la NBA G League. No va a ser fácil, pero le veo argumentos de sobra. Cuando un equipo controla el juego interior como lo hizo esta madrugada, la diferencia la termina marcando el perímetro. Y ese es el único debe que el equipo tiene que saldar para meterse entre los cuatro mejores del mundo.

OE
Osvaldo EspíndolaDeportes

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo