Castellano y la paradoja del que manda sin ganar: la Copa de Oro lo espera con la historia en contra
El loberense cerró la Etapa Regular del Turismo Carretera con 12,5 puntos de ventaja sobre Fritzler, pero sin victorias en Finales. Solo Ardusso en 2017 y Agrelo en 2025 habían llegado al mini torneo en esa condición, y ninguno fue campeón.

Arrancó la última Final de la Etapa Regular en Concepción del Uruguay con la calculadora en la mano y la tranquera abierta. Jonatan Castellano sabía que no necesitaba ganar para retener la punta del campeonato: le bastaba con terminar cerca de Otto Fritzler y no cometer un disparate. Y así lo hizo. El loberense, al volante del Dodge Challenger del Ramiro Galarza Racing, cerró las diez fechas del año con 12,5 puntos de ventaja sobre el piloto del Mercedes-Benz CLE 53 y se quedó con la Etapa Regular 2026 del Turismo Carretera, un privilegio que en el mundo fierrero se paga con la chapa de candidato y con la mochila de tener que defenderla.
Hasta ahí, todo dentro del libreto. Lo que ya no encaja tan fácil en la lógica del TC es el asterisco que lleva pegado ese liderazgo: Castellano no ganó ninguna Final en todo el año. Completó las diez carreras, entró entre los diez mejores en seis y se llevó los 15 puntos bonus por regularidad y confiabilidad, pero cuando la bandera a cuadros cayó primero para él, no fue en una Final. Cero pole positions, dos victorias en series y un solo podio en carreras del domingo. Para un piloto que ya había ganado la Etapa Regular en 2018, cuando llegó al play-off con dos victorias y 23 puntos de margen, el contraste es elocuente.
Dos antecedentes, dos historias distintas y un mismo final
La Copa de Oro existe desde 2008 y en casi dos décadas apenas otros dos pilotos habían ganado la fase regular sin haber ganado una Final. El primero fue Facundo Ardusso en 2017, con un Torino. El santafesino llegó al mini torneo un punto por debajo de Josito Di Palma, que sí había festejado dos veces, y se dio el gusto de ganar en Toay durante la etapa decisiva. Llegó al Premio Coronación en La Plata como líder, con ocho puntos de ventaja sobre Agustín Canapino. El arrecifeño le dio vuelta la historia y se quedó con el título por apenas 0,25 puntos. Una Final para el infarto, con Castellano mirando de afuera.
El segundo caso es más crudo y más reciente. Marcelo Agrelo cerró la Etapa Regular 2025 con 14 puntos de ventaja sobre Canapino y la misma deuda: ni una victoria en todo el año. En la Copa de Oro su mejor resultado fue un decimotercer puesto en Paraná y terminó decimocuarto, el peor registro histórico para un ganador de la fase regular. Un dato que a esta altura ya parece un patrón: ganar la Regular sin ganar en Finales no es la mejor forma de empezar el play-off.
Cinco finales y una cuenta pendiente
- San Luis: dos terceros puestos para Castellano, nunca ganó allí.
- San Nicolás: un tercer puesto como mejor resultado del Pinchito.
- Rosario: sin antecedentes de victoria para el loberense.
- Río Cuarto: tampoco registra triunfos en ese trazado.
- La Plata: escenario del Premio Coronación y otra cuenta pendiente.
Para levantar la copa, Castellano tiene cinco chances y una obligación reglamentaria: al menos una victoria en alguna de las cinco Finales que faltan. San Luis, San Nicolás, Rosario, Río Cuarto y La Plata son las escalas del calendario, y en ninguno de esos cinco circuitos el Pinchito sabe lo que es ganar. La buena es que llega a la Copa de Oro con siete puntos de ventaja sobre un cuarteto de candidatos muy pesados: Canapino con la Chevrolet, Werner con la Ford Mustang, el propio Fritzler y Facundo Chapur con el Torino NG. La mala es que la historia le marca la puerta: Ardusso se cayó en la última curva y Agrelo ni siquiera pudo pelear. Para que esta historia termine bien, Castellano va a tener que romper el molde. Si lo logra, será el primero en hacerlo.
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